Los fundamentos del fallo dividido del Tribunal Oral Federal que condenó a Esteban Alvarado a 15 años de prisión por tráfico de estupefacientes se conocieron este martes. Dos de los tres jueces lo encontraron responsable de haber organizado el viaje de un camión que fue descubierto en 2017 en Río Negro con casi 500 kilos de marihuana.

El tribunal federal que condenó a Esteban Alvarado a 15 años de prisión.
El tribunal federal que condenó a Esteban Alvarado a 15 años de prisión.

El juez Otmar Paulucci votó por la absolución del acusado, aplicando el beneficio de la duda y el principio de inocencia que tienen todos los ciudadanos hasta que se demuestre lo contrario. Para el magistrado, las evidencias reunidas por el fiscal Fernando Arrigo -muchas de las cuales fueron también parte del juicio provincial que condenó a perpetua a Alvarado- no fueron suficientes. Sin embargo, para sus colegas Ricardo Vázquez y Eugenio Martínez sí lo eran.

Lo singular, respecto de Paulucci y su voto, es leer en la fundamentación que el juez reconoce la existencia de una banda criminal, con Alvarado como líder y admite además que el camión, el semirremolque y los empleados que participaron eran parte de las empresas vinculadas al acusado. Pero justifica su posición en el hecho de que no se encontró una evidencia de la orden concreta que pidiera el traslado de 500 kilos de marihuana.

El narcotráfico está penado por la ley y la organización de la que se habla funciona hace más de una década, prohijando favores de los policías que debían investigarla, entre otras cosas. Por lo cual, pretender que un envío de media tonelada de droga se haga con un remito o un audio en el que el propio jefe lo diga explícitamente es una pretensión insólita. Los argumentos de Paulucci, en definitiva, parecen copiados de la defensa del propio Alvarado.

El documento, de 154 páginas, brinda además algunos detalles valiosos sobre cómo se originó la investigación, que mantuvo por casi una década el privilegio de estar sospechado y denunciado de ser el líder de un grupo narco al que la Justicia no había logrado condenar por delitos federales.

La fuerte denuncia contra Alvarado en 2013

La página 2 del documento emitido por el Poder Judicial detalla la denuncia en 2013 sobre la relación de Alvarado con el narcotráfico.
La página 2 del documento emitido por el Poder Judicial detalla la denuncia en 2013 sobre la relación de Alvarado con el narcotráfico.

La primera de las causas que se le abrieron a Alvarado en la Justicia Federal se inició el 9 de abril de 2013. Ese día, una denuncia anónima aportó datos que -a la luz de lo que pasaría en los años siguientes- los hechos terminarían confirmando. El documento judicial lo detalla así: "Un testigo de identidad reservada en fecha 09/04/2013 expuso que ha tomado conocimiento que Luis Medina es el más importante de los narcos de Rosario, que controla Rosario, que contaría con protección desde la Secretaría de Delitos Complejos del Ministerio de Seguridad de la provincia, Ana Viglione, y el Sub Secretario Andrés Ferrato, y de personal de la Sección Inteligencia Zona Sur de la policía de la provincia, que una de las formas para frenar las investigaciones y no llegar a Medina es pedir allanamientos para los bunkers que maneja Medina y así protegerlo sin avanzar en las investigaciones. Que sabe que Luis Medina es socio de Alvarado, que está detenido. Que el comisario Inspector Hugo Cabral tendría 'negocios' en Alvear, con una persona apodada el 'Pollo' Bassi. Que el jefe de inteligencia (Cristian) Floiger y el segundo Santa María conocen el accionar de Medina y que uno de los bunkers funciona en Provincia Unidas y 27 de Febrero y otro en Pasaje Bremen y San Luis, que son de Medina pero los controla José Arandia y que según sabe la Sección Inteligencia no toca esos bunkers. Sabe que José Arandia, es de la segunda línea de Medina, y que tiene contactos con Hugo Cabral. Actualmente sabe que Medina no está en Rosario, está en Buenos Aires, y viene los fines de semana a Esperanto, a lo que era Esperanto. Agregó que los contactos de Medina en Buenos Aires los tiene a través de Alvarado. Que uno de los brazos armados con el de Ema Pimpi, el Pollo Bassi. Que Bassi le maneja a Medina los bunkers de Villa Gobernador Gálvez y es el dueño del boliche Brújula que está al ingreso de Villa Gobernador Gálvez. Bassi tiene el contacto directo con el comisario Claudio Peralta, que antes habría estado el Inspector de Villa Gobernador Gálvez, y que es amigo íntimo de Cabral. Que Medina elimina la competencia, los manda a matar, como a Paz, a Santiago, el Tuerto Boli. Alvarado sería el proveedor si bien está detenido, su gente está afuera. Que cree que Alvarado no tiene cocina, y que la droga vendría lista de Buenos Aires. Continúa diciendo que Alvarado tendría teléfono celular en el lugar donde está detenido”.

Se nombraban comisarios y funcionarios a cargo de la política de seguridad del gobierno provincial. Se nombraban líderes de otras bandas criminales y había direcciones en las que presuntamente funcionaban los búnkeres. Y aquí es donde se hace necesario repetir la pregunta que se le formuló a los jueces que debían investigar esta denuncia, en ocasión del encuentro que realizaron en la Facultad de Derecho el pasado 12 de junio: ¿Por qué la Justicia Federal tardó tantos años en detectar lo que tenía ante sus propias narices?

El expediente guardado en un armario

En otro fragmento, el documento firmado por los tres jueces brinda un dato de color que en algún punto evidencia el grado de desinterés que había en la propia Justicia Federal en avanzar con pesquisas sobre lo que había llegado como denuncia. Lo hace tras historizar el recorrido judicial de la causa de la marihuana encontrada en un camión en Río Negro, que fue juzgada por un Tribunal Federal de esa provincia.

Al encontrarse que el vehículo, el conductor, el auto que acompañaba el envío y la empresa de transporte a nombre de la que estaba el camión eran todos rosarinos, más indicios de que había existido un organizador por encima de los detenidos, se abre una causa en el Juzgado Federal de Marcelo Bailaque, en la ciudad de Rosario.

Allí consta que se acumulan en ese momento varias causas anteriores. Pero lo mejor es el párrafo que se puede leer a continuación: "En fecha 11 de abril de 2022 ingresó a esta Magistratura la causa de referencia, y en ella se observa un informe de Secretaría del Ministerio Público Fiscal donde se hace saber que los autos 'se encontraban traspapelados en un armario cerrado con puertas'", con una explícita referencia al "cajoneo" de los expedientes.

Los detalles más jugosos del fallo que condenó a Alvarado por narcotráfico

La denuncia en un papel doblado por la mitad

En mismo documento en el que los jueces fundamentaron su fallo, se detalla que otra de las denuncias anónimas llegó en 2018, en un formato bastante cinematográfico: "En lo que respecta al trámite de la causa N° FRO 55967/2018, es dable tener presente que se inició a partir de que, cuando el personal del Ministerio Público Fiscal de esta ciudad ingresó a sus dependencias, el 26/07/2018 a las 7:30 horas, notó un papel blanco doblado con un papel pequeño adherido, que se encontraba en el piso del hall de entrada por detrás de la puerta derecha de acceso a dicha construcción, y al levantarlo se percató que se trataba de una denuncia impresa, escrita mediante ordenador, sobre narcos en zona oeste, en Provincias Unidas y demás precisiones, que a su vez presentaba un papel más pequeño abrochado que tiene una inscripción manuscrita que incluye un número de 8 dígitos…”. 

La intriga al leer la fundamentación del Tribunal es qué número era ese. Y si era un teléfono a quién pertenecía.