La Municipalidad de Rosario informó que Fernando Agustín C., el joven que protagonizó la semana pasada una persecución de película tras escapar de la Policía Motorizada que lo perseguía por haber robado un celular en la zona céntrica de la ciudad, deberá pagar una multa cercana al millón de pesos por las infracciones que cometió en la huida.

"Esta circunstancia será un condicionante que deberá ser resuelto previamente para obtener una nueva licencia", afirmó  Gustavo Zignago, secretario de Gobierno Municipal, en diálogo con el móvil de Sí 98.9 .

Luego del cálculo estimativo que realizó la Dirección de Tránsito, el tribunal municipal debe llevar a cabo el  juzgamiento del muchacho. Entre algunas de las faltas que identificaron la dirección municipal se encuentran: 

- Desobedecer las señales lumínicas de los semáforos.

- Conducir en contramano.

- Circular en forma sinuosa y detenerse de forma imprudente.

- No acatar las indicaciones de los funcionarios policiales.

- Circular por acera y por ciclovía.

- Realizar maniobras poniendo en riesgo la seguridad de peatones y ciclistas.

 

Fernando Agustín C.  fue imputado , el lunes pasado,  por los delitos de resistencia a la autoridad, daño calificado, lesiones dolosas, tentativa de robo y encubrimiento. El juez de Primera Instancia, Ismael Manfrin, dispuso la detención del muchacho bajo el régimen de prisión preventiva mientras se lleve adelante el proceso judicial.  

La cinematográfica persecución ocurrió el pasado jueves en horas del mediodía. El joven, en la zona de Mendoza y Mitre, a bordo de su rodado marca Honda Wave, le arrebató a una mujer su teléfono celular, que luego soltó por los gritos de la víctima que llamaron la atención de quienes circulaban por la zona.

Esa situación fue anunciada por personal de la Motorizada, que emprendieron una persecución que luego tomó gran dimensión, llegando a una circular de contramano por más de cuarenta cuadras por la calle del centro y macrocentro de la ciudad. Las imágenes que circularon en los medios de comunicación fueron tomadas por una cámara que llevaba el agente motorizado en su casco.

En ese raid el joven cometió innumerables infracciones con maniobras peligrosas que pusieron en riesgo la vida y la integridad de quienes circularon por allí en ese momento. Pero la loca carrera tuvo su fin en la zona de la terminal de ómnibus cuando uno de los agentes lo cruzo con su moto cuando el delincuente circulaba en sentido contrario por la vereda.