sec-corbata

Cella cargó contra Pullaro y habló de "pase de facturas”

El abogado acusado de partícipe secundario en un asesinato, hoy en libertad bajo fianza, habló sobre el día que pasó en la cárcel y consideró que la causa en su contra fue "forzada"

Rosario, 03 de Febrero de 2017Tras una dilatada audiencia de imputación, el juez Gonzalo López Quintana ordenó la libertad del abogado penalista Marcos Cella, quien era acusado como partícipe del homicidio calificado de una joven de 16 años antes de una medida en Tribunales.Foto: JUAN JOSE GARCIA
Cella, en la audiencia imputativa por partícipe secundario (Juan José García) 

El calvario ya pasó, dice el abogado penalista Marcos Cella, pero aún están están frescos los recuerdos del día que pasó en un buzón de la cárcel de Piñero al ser acusado de tener una participación secundaria en el crimen de una joven. Ahora que está libre bajo fianza, sale a hablar con los medios y deja en claro que se considera víctima del poder político, en el centro de una causa “forzada” que interpreta como “un pase de facturas”.

Un llamado donde su cliente le pide atrasar una ronda de reconocimiento para así darle tiempo para “desaparecer” a la testigo es el elemento clave que lo expone según la Fiscalía. Él se defiende y asegura que no escuchó esa parte del diálogo porque “están encimadas las voces”.

La noticia de la detención del reconocido penalista prendió rápido en los medios. Y el tuit del ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro, a poco de que el letrado fuera apresado, fue contundente: “Los profesionales que asesoran en el delito forman parte de las bandas. Dijimos caiga quien caiga. Hoy se dio un paso importante”.

Cella se enteró del tuit del funcionario recién cuando lo liberaron. “Ahí me terminó cerrando el círculo de que es un pase de facturas”, afirma en Sí 98.9. Al ser consultado sobre si interpreta que la causa fue armada, Cella cambió el concepto por “forzada”.  ¿Por qué motivo? “Claramente por la causa del doctor Bonfatti”, sostiene quien fue abogado defensor de Ema "Pimpi" Sandoval, acusado de disparar en octubre de 2013 contra la vivienda del por entonces gobernador.

Cella habla agobiado y parece quebrarse cuando se refiere al impacto de lo sucedido en su familia. No son buenos sus recuerdos de su día en la cárcel. “El momento más tenso -dice- fue cuando me vi que ninguna de las condiciones que me habían dado eran cumplidas y termino en un buzón en Piñero”, admite.

Llegó a tener miedo, incluso, de que “lo suicidaran”. “Yo soy querellante contra el Servicio Penitenciario, y cuando vi movimientos, dije…bueno, no les cuesta nada. Como pasó con Elizabeth Cantero”, sostiene.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo