sec-reposera

Los emojis de Whatsapp llegaron a la fachada de los edificios

Un arquitecto decidió decorar una de sus construcciones con las usadas caritas del chat. Muy cool

"¿Por qué no cubrir la fachada de un edificio con emojis?", se preguntó un día el arquitecto iraní Chagiz Tehrani. Y fue casi dicho y hecho, porque el profesional desarrolló su idea en la localidad holandesa de Amersfoort, a 50 kilómetros de Amsterdam.

El proyecto del edificio empezó en 2011. "Nos encargaron la urbanización de toda esa área. Por entonces, no nos habíamos planteado la decoración de la fachada". Cuando se acercaba el comienzo de las obras, en 2013, decidieron que unas bandas blancas decorarían la fachada. "Entonces fue cuando se me ocurrió que los emojis quedarían genial", indicó el autor.

"No veo la arquitectura como algo estático que solo deba rendir homenaje a lo clásico. Creo que debe transmitir la esencia de cada momento. Muchos de mis colegas no están de acuerdo y seguro que no les gusta este edificio, pero no me importa. Los emojis son un lenguaje importantísimo hoy en día", comentó Tehrani, que llegó a Países Bajos cuando tenía 12 años.

Las plantas superiores del edificio, inaugurado en 2015, son pisos para estudiantes, mientras que las inferiores son locales comerciales. Cerca hay un colegio: "Fue una de las razones que me animó a poner los emojis. A los jóvenes les encanta ver en tres dimensiones lo que suelen ver en dos. Creo que hasta las personas mayores que no utilicen smartphones saben lo que transmite un emoji".

En el edifico de la localidad holandesa hay 22 emojis. Todos ellos son de caras: "Eran los que mejor quedaban y, sobre todo, son los que más utiliza la gente”, explica el joven de 36 años.

En la obra de Amersfoort podemos encontrar los dos favoritos de Tehrani: el de los ojos e corazones, "el que siempre me manda mi mujer con fotos de mi hijo recién nacido", y el de los lentes de sol, "el más guay con diferencia".

Un edificio cercano, también desarrollado por Tehrani y el estudio de arquitectura en el que trabaja (Attika), está decorado con la versión pre smartphone de los emoji: los emoticones.

 "No se ha hecho tan famoso como el otro edificio, pero también estamos muy orgullosos de él. La fachada está llena de emoticonos como los que utilizábamos en nuestros antiguos Nokias. Elaborar el proyecto fue muy divertido, al igual que el de los emojis".

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo