Luego de declarar por unas tres horas en la causa que investiga vínculos entre fiscales y una red de juego clandestino, Víctor Sarnaglia renunció a su cargo de jefe de la Policía de Santa Fe. Si bien se presentó en calidad de testigo, el ahora ex responsable de la Fuerza estaba salpicado indirectamente en la investigación.

Sarnaglia había solicitado una licencia hasta tanto se aclarara su situación, y según las primeras informaciones optó por alejarse definitivamente del cargo por pedido del gobernador Omar Perotti. Quien hasta este viernes ofició de subjefa, Emilce Chimenti, quedará al frente de la policía provincial.

Temprano este viernes, Sarnaglia compareció frente a los fiscales de Criminalidad Organizada Matías Edery y Luis Schiappa Pietra, en calidad de testigo pero salpicado por indicios de supuestas relaciones con personas vinculadas con casinos clandestinos, una investigación por la cual ya se encuentran imputados los fiscales ya destituidos Gustavo Ponce Asahad y Patricio Serjal.

Edery y Schiappa Pietra le preguntaron al por entonces jefe policial qué sabe del entramado de esta causa. Sobre todo, porque "en el teléfono de un jefe policial retirado que fue detenido (Alejandro Torrisi) figuran mensajes en los que queda en evidencia que buscaba contactar a Sarnaglia", señaló el primero de los fiscales.

"La explicación que dio -amplió el fiscal- es que quizás muchos policías para recibir coimas invocan su nombre pero que él no tiene contacto con los subalternos, sólo con los jefes de unidades regionales".

Sarnaglia también dio explicaciones sobre un papel en manuscrito que alude a la supuesta distribución de coimas del juego clandestino a autoridades policiales. Schiappa Pietra aclaró que el oficial fue citado porque en el papel donde figura el nombre "Sarna" hay direcciones de diferentes casinos clandestinos, "pero le aclaramos que en esta investigación no había una operación política en su contra como se dijo en los medios".