El proyecto para la utilización de la boleta única electrónica desde los comicios del 2017 y la paridad de género en las listas de candidatos obtuvo media sanción, con la aprobación en la Cámara de Diputados de la Nación, y giró al Senado para que sea debatido nuevamente.  

La iniciativa no presenta reformas en el sistema de las Paso, dado que el oficialismo no tenía los números para establecer las elecciones primarias dentro de un solo frente o agrupación.

La propuesta se votó en general por 152 votos que fueron aportados por Cambiemos, el Frente Renovador y el Bloque Justicialista y otras fuerzas menores, mientras que los 75 sufragios en contra el proyecto fueron cosechados por el kirchnerismo y la izquierda.

Uno de los artículos que logró mayor consenso en la discusión, que se extendió por más de doce horas, fue el que estableció la paridad de género en las listas de candidatos ya que fue respaldado por 214 votos contra 3 de diferentes partidos mientras que hubo cuatro abstenciones.

Los tres votos en contra fueron del diputada de Proyecto Sur Alcira Argumedo, el kirchnerista Guillermo Snopek, y la izquierdista Myriam Bregman, quien quería que se divida ese artículo porque en el mismo estaba el ítem del piso para pasar a la elección general del 1,5 por ciento de electores.

El artículo sobre las Paso, que en el debate en general generó fuertes discusiones, se aprobó sin dificultades dado que el oficialismo decidió por falta de acuerdo con la oposición mantener el sistema que rige desde el 2011 por el cual el ciudadano puede optar por candidatos de diferentes partidos políticos.

En tanto, la propuesta de ampliar en 70 bancas la Cámara de Diputados es impulsada por el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, el jefe de la bancada del Pro, Nicolás Massot, y otros diputados bonaerense, ya que sería la provincia más beneficiaba, pero la UCR mantuvo su postura de no incorporar este tema sin un debate público más amplio.

El proyecto aprobado esta noche incorporó el voto electrónico en todo el país en reemplazo de la extensa boleta sábana, por lo cual ahora se imprimirá una papeleta de papel, para verificar el conteo de votos.

También se estableció la paridad de género, por lo cual la lista de candidatos para ser oficializada tendrá que tener intercalado un hombre y una mujer, con lo cual se reemplaza el cupo del 30 por ciento impuesto en 1991.

Otro punto clave del proyecto es la prohibición de las candidatura múltiples, por el cual un postulante pueda presentarse para varios cargos, es decir para legislador y para gobernador al mismo tiempo.

Además se incorporó un artículo a propuesta del Frente Renovador por el cual se extendió de 15 a 30 días previos a la elección el plazo en el cual el gobierno no podrá realizar inauguraciones de obras pública.

En el cierre del debate, el presidente del interbloque Mario Negri aseguró al defender la reforma electoral que con esta ley se busca "mejorar el sistema de representación de los partidos políticos".

Al cerrar la lista de oradores, Negri dijo que esta ley "es un comienzo y no el final" y dijo que "ya no habrá cuartos oscuros plagados de boleta, ni votos cadenas, cuando votemos con esta ley se va a ver el contraste con muchas provincias, donde hay muchos que quieren vivir previo a la época de Saénz Peña".

Al finalizar la sesión, la presidenta del Frente Renovador, Graciela Camaño, dijo que con las modificaciones se transformó "en una verdadera reforma electoral porque no solo se incorpora la boleta electrónica" sino que se incluyo "la paridad de género los que nos convierte en uno de los primeros países del mundo en reconocer ese derecho".

Desde el kirchernismo, el diputado de la agrupación "La Campora", Juan Cabandie, aseguró que "el actual sistema es el mejor porque es controlado por los propios ciudadanos" y dijo "es un intento del oficialismo de disminuir la participación democrática".

(Télam)