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En un informe realizado por una empresa de ciberseguridad junto con la Universidad de Neurocirugía Funcional de Oxford se asegura que el uso de dispositivos de estimulación cerebral podría ser susceptible de hackeos y estimular conductas en las personas o manipular sus recuerdos. 

Según detallan en el estudio, los hackers podrían acceder a los dispositivos de estimulación cerebral a través de ciertas vulnerabilidades que estos presentan, y generar ciertos implantes de memoria artificiales para espiar, robar o alterar los recuerdos humanos. Por el momento se trata solo de una advertencia ya que los dispositivos de estimulación cerebral profunda, aún se encuentran en períodos de prueba.

Los investigadores hicieron un análisis práctico y teórico de dispositivos implantados (IPG) o neuroestimuladores. Se trata de dispositivos que envían impulsos eléctricos a determinadas áreas del cerebro para el tratamiento de afecciones como el Parkinson, desórdenes obsesivo compulsivo o dolores crónicos.

Pero las últimas generaciones de estos productos cuenta con bluetooth e integran un software de gestión para que puedan ser regulados y monitoreados desde una tablet o celular. Esto es lo que genera la alarma desde la Universidad de Neurocirugía Funcional de Oxforde ya que según el estudio realizado, existen muchos riesgos a nivel hardware y software que podrían ser explotados por los hackers.

Sumado a esto se estima que en los próximos cinco años, la ciencia permitiría grabar electrónicamente las señales cerebrales que construyen memorias para luego optimizarlas o incluso reescribirlas antes de devolverlas al cerebro. También se especula con que en una década salgan a la venta los primeros implantes para optimizar la memoria y que incluso en 20 años esta tecnología ya estará lo suficientemente avanzada como para que se vuelva algo habitual. Todos estos avances requieren de cuidados extremos y esto es lo que se advierte en el estudio.

"Necesitamos reunir a profesionales de la salud, referentes en la industria de ciberseguridad y fabricantes para investigar y mitigar todas es potenciales vulnerabilidades; tanto las que vemos hoy como las que surgirán en los próximos años", dijo Dmitry Galov, investigador de seguridad junior del equipo de Kaspersky Lab.

Por su parte, Laurie Pycroft, investigadora en la Universidad de Neurocirugía Funcional de Oxford, reflexionó: "La posibilidad de poder alterar y mejorar nuestros recuerdos con electrodos puede parecer ficción, pero se basa en una ciencia sólida cuyos fundamentos ya existen en la actualidad. Las prótesis de memoria son sólo una cuestión de tiempo. Colaborar para comprender y abordar los riesgos y vulnerabilidades emergentes, y hacerlo mientras esta tecnología es relativamente nueva, dará sus frutos en el futuro".