Noelia Custodio es comediante, locutora, youtuber, standupera. El próximo 6 de abril se presentará en la Sala Lavardén con un show que lleva su nombre y anuncia que será de stand up, no mucho más. La artista, sin embargo, promete por sí sola. En diálogo con RosarioPlus.com, contó sobre su proceso creativo y ponderó al ocio como forma de darle máquina a la cabeza. También reflexionó en torno a las sensaciones del miedo, el humor y el odio. 

- La obra se llama “Noelia Custodio” ¿A secas?

- Sí. No sé si es una obra, es un rato de stand up. Siempre que vuelvo a un lugar me gusta llevar cosas nuevas en general, porque me aburre un poco el esquema del stand up. Voy por todos lados con mi estructura que es lo que me sirve. Hablo de ciertas cosas o tengo determinados títulos, pero siempre que puedo agrego o hago algo por fuera de lo que llevo, porque es más honesto, más sincero, más presente. 

- ¿Cómo es el proceso creativo? ¿Vos decís, “Voy a Rosario, entonces voy a hablar de tiroteos”? 

- En general a mí lo que me sirve es hacer cosas: estar afuera de casa, mirar una película, leer… Lo que necesitas para escribir algo es ocio, tener tiempo libre o por lo menos tomarte un rato. Si voy a un lugar a actuar, como Rosario, salgo a hacer algo para que la cabeza vaya maquinando, no tiene que ser algo relacionado con lo que voy a hacer. La idea no es esa. Estar en movimiento también ayuda mucho. 

- En la obra anterior, “El brillo”, hubo una búsqueda audiovisual de Road Trip, similar a la película El Resplandor ¿para este show estás pensando algo audiovisual?

- Por el momento estoy tratando de terminar o de estar conforme con el show nuevo, pulirlo para que quede más cheto. Lo del show anterior salió muy natural. Yo desde ya tenía ganas de grabar esa gira porque iba a ser recontra re larga, me parecía interesante grabarla. Estábamos en un hotel en Córdoba y empezamos a ver “El Resplandor”, que nos dio la idea de comprar un dron. De ahí salió lo de “El Resplandor”. Pero en general a mí me gusta mucho el terror. Trato de conectar desde ese lugar también porque me parece fascinante y no sé hacer nada de eso. Me gusta combinarlo porque me parece que la comedia y el terror tienen mucho que ver, las dos se actualizan todo el tiempo.

-¿Qué le ves de parecido al terror con el humor?

- Hay algunas conexiones que son las mismas. No te sé decir cuáles porque no soy médica, pero yo sí estoy segura que hay cosas muy parecidas en cuanto a las reacciones, a la adrenalina, la sorpresa, los nervios. Además, son dos cosas que son distintas todo el tiempo, lo que te asusta ahora no es lo mismo que te asustaba hace 30 o 40 años y lo que te hace reír ahora definitivamente no es lo mismo que te hacía reír hace 30 o 40 años.

-  ¿Qué te asusta ahora?

-  Vi una película que se llama “Soft & quiet”. Se trata de un grupo de minas de clase media alta, blancas, de Estados Unidos, que se dan rosca diciendo “sí, yo también sufro hermana, yo sufro por ser blanca”, y hacen cosas horribles. Se dan rosca de la nada y terminan haciendo las peores cosas. A la “rosca” le tengo miedo. La película te muestra cómo se van cebando. Todas las oportunidades que tuviste de decir “no, vámonos” y no lo hiciste. A eso le tengo miedo, a la cebada. 

- ¿Y ves mucho ese odio cebado en redes?

- Yo no me puedo quejar tanto. Sí, cada tanto me bardea alguno, pero para verlo necesitas ser un poco más famosa. Si entrás a las redes de gente que es muy famosa, ves que la gente le pone cualquier cosa. Eso me da me da miedo de la gente, cuando se ceban. Odio hubo siempre supongo, pero por suerte no he sido víctima de odio en masa. 

- ¿Sos la Mariana Enríquez del stand up? 

- ¡No me lo merezco! No me merezco ser la Mariana Enriquez de nada. Lo único que tengo en común con ella es que me encanta lo que hace, es una genia. Me encantaría igual, ojalá algún día sí, pero no, no, por el momento no me siento en ese lugar. 

- ¿Crees en la metafísica? ¿Tuviste alguna experiencia que fuera posta y con la que hiciste chistes?

- No, lamentablemente no. Digo lamentablemente porque sería un chistazo quizás, pero creo que soy una persona con muy poca percepción en ese sentido y por suerte también. A mí me gusta el terror, pero en un circuito controlado, o sea, dentro de una pantalla. Si me pasa algo, me muero. El otro día escuchaba una entrevista a Mariana Enríquez que contaba que su próxima ficción probablemente sea de fantasmas y que para eso está jugando la ouija. Es una loca, la amo. Yo me muero. Por eso le salen tan bien las cosas, porque ella va a fondo.

-¿Alguna experiencia en algún viaje o que te contaran algo?

- Yo voy a lugares donde hay muchos fantasmas. Voy a teatros y hoteles, e imaginate que nunca siento nada. Estoy sentimentalmente nula. No me doy cuenta. Puedo tener un fantasma atrás que no me doy cuenta. 

- ¿Es distinta la construcción del humor para Youtube, la radio o teatro?

- Sí, grabar sola para Youtube es lo que menos me divierte, porque no tengo respuesta. En la radio estoy con Charo, y tengo el chat. Y en las funciones en vivo tengo el público que se ríe o no. A mí me cuesta un poco la falta de respuesta, por eso el formato que más me cuesta es Youtube. Sí, me identifico como youtuber, aunque no soy muy constante. Mis trabajos son otros y YouTube ha aparecido hace tres años, o dos, no me acuerdo.

- En el Método Rebord dijiste que “si le seguimos diciendo elle a un gato va a ganar Milei”. ¿Cómo lo ves en este momento?

N- ¡Odio que me citen con esa frase! Una bronca. Me citan un montón, incluso gente de derecha que le encanta esa frase, que es un poco cierta. Yo nunca le voy a querer tirar mierda al progresismo ni al activismo, pero la verdad es que hay veces que decís “estás concentrada en un egotrip y no te das cuenta que las cosas pasan por otro lado”. El progresismo por definición es poco práctico, por eso yo soy peronista. Pero sí, obviamente, una comulga con un montón de cosas con el progresismo como no matar mujeres ni putos.   Yo lo hice durante un año, dos años. En un momento me cansé. Yo convertía en comedia todas esas cosas que me enojaban, pero ahora enojarse no me es viable. No puedo estar en la misma posición, no puedo tener el mismo enojo tantos años, porque significa que no hice nada con todo esto, ni en lo personal ni en lo colectivo. Creo que se trata de elegir las batallas. El lenguaje inclusivo me parece súper importante, no me parece importante quizás pelearse con un tío porque dice “ellos”.

- En las redes sociales de RosarioPlus.com titulamos algunas notas con lenguaje inclusivo, y son las que más clicks tienen porque hay un montón de comentarios de gente enojada.

- Esa gente no entiende que el lenguaje inclusivo existe. Y te digo también que nadie está obligando a usar el lenguaje inclusivo a nadie. ¡Qué pesado! Entender que hay gente que lo va a usar y gente que no lo va a usar. Hay que convivir con eso. 

- ¿De qué nos vamos a reír en el futuro?

- Yo siento que cada vez está más apocalíptico el humor. Creo que a la gente no le importa mucho y no desde un punto de vista choto y malo, sino que acabamos de vivir una pandemia y todo el tiempo te dicen que se va a terminar el mundo. La gente no tiene plata, el peso sale nada, y ahora hay que reírse de cualquier cosa. Es un escape. Estamos muy en un plan de reírnos como cuando un tachero te cuenta un chiste… con miedo.