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Este viernes, bien temprano por la mañana, una particular escena se vivió en la puerta del colegio Sagrado Corazón, de Mendoza y Dorrego. Un papá que llevaba a sus hijos a clase vio como su auto quedaba rehén de un profundo pozo en la calle, lo que complicó el tránsito en todo el centro. 

El conductor, más allá del susto, se encontraba fuera de peligro. Al auto aún faltaba revisarlo para constatar “lesiones”.

Según relató una agente de la Guardia Urbana a Rosarioplus.com, el pozo se encontraba allí desde el jueves por la tarde. Pero dado el intenso movimiento que había en la zona a las 7.30, cuando se produjo el accidente, lo más probable es que el conductor no llegara a notar el peligro del pozo cuando manejaba por la zona.

El pozo, de un metro de profundidad y unos 70 centímetros de diámetro, se abrió al pasar el auto por arriba. Tras quedar incrustado, un grupo de padres del colegio ayudó a su dueño y pudieron sacarlo del agujero y tapar provisoriamente con ramas el pozo para que nadie más corriera igual suerte.

Al rato, llegó un camión de la Central de Operaciones de Emergencias Municipal (COEM), que primero evaluó poner poner un chapón, y finalmente optó por un vallado, porque especularon que el chapón puede hacer ceder aún mas el pozo.

La Guardia Urbana se encontraba desviando el tránsito alrededor del pozo en la cuadra de Dorrego entre Mendoza y 3 de Febrero, hasta que se realiza el correspondiente vallado.