Alberto Perassi y su esposa, Alicia Ostri, salieron conformes de Tribunales con el fallo que ratificó las condenas a prisión para Gabriel Strumia y Roxana Michl por la desaparición y muerte de su hija Paula. Pero falta todo un mar de fondo. "Tenemos pendiente ir por la estructura del estado detrás de la desaparición”, resumió José Ferrara, quien junto a Adrián Ruiz han acompañado como abogados al matrimonio que no se rindió desde setiembre de 2011, cuando su hija murió durante el aborto forzoso al que fue sometida. 

“Esto es parte del agujero negro que es San Lorenzo”, afirmaba Alberto Perassi en las escalinatas de los Tribunales rosarinos, mientras volvía a afirmar que seguirá peleando por encontrar “los huesos de Paula”.

“Estamos conformes en lo que concierne a Strumia y Michl, pero tenemos una pelea pendiente con los otros imputados absueltos, que son Mirta Rusñisky, que decíamos que fue la que le hizo el aborto a Paula; el empleado de Strumia, Darío Antonio Díaz; y los policías Daniel Puyol, Jorge Krenz, Gabriel Godoy, María José Galtelli y Aldo Gómez”, explica Ferrara en diálogo con Rosarioplus.com.

Los Perassi con sus abogados. (foto Germán Mangione)
Los Perassi con sus abogados. (foto Germán Mangione)

 

Desde el comienzo de la causa la sospecha estuvo puesta en la Unidad Regional XVII con asiento en San Lorenzo como el centro de operaciones desde el que se orquestó el plan y se brindó la estructura necesaria no solo para desaparecer el cuerpo de Paula Perassi, sino para entorpecer y desviar la investigación.

“Como será de grande lo que hay atrás para que ni siquiera una condena firme como esta haya quebrado el pacto de silencio”, midió el penalista.

Tanto la familia, como los abogados y las organizaciones de mujeres que acompañaron el caso y sus instancias judiciales tenían puesta la expectativa en que con el avance del caso y las condenas algún eslabón de la cadena encubridora se quebrara y así poder conocer el destino de Paula. Pero eso hasta hoy no sucedió.

“Esto es una cuestión personal, pero consideramos que hay dos posibilidades: o que el cuerpo no se puede devolver porque es imposible su devolución, o devolver el cuerpo de Paula implica visibilizar el poder detrás de todo esto, que es mucho mayor que el propio Strumia”, intuye Ferrara.

 

 

Respecto de la condena confirmada que dejó firme y efectiva la prisión de 17 años para Strumia y de 6 años y 6 meses para su esposa, el abogado confirmó la profundidad del encubrimiento al afirmar que “prefirieron purgar la condena que les fue impuesta antes de decir dónde está el cuerpo, porque decir dónde está el cuerpo se visibilizaría la estructura desaparecedora que tiene conexión directa con la Unidad Regional XVII”.

La sospecha de que el encubrimiento tenía una pata política que iba más allá de la relación comercial que mantenía Strumia con el jefe policial de San Lorenzo Daniel Puyol, sobrevoló siempre la causa.

“Y….no se puede disociar a las fuerzas de seguridad del poder político y el poder económico. Un jefe policial obviamente tiene la anuencia de la política, nadie puede negar que lo que hacen los jefes policiales de San Lorenzo está bajo el conocimiento del senador departamental ni del intendente. Disociar eso es ser ingenuo. De hecho son elegidos por ellos. No estamos diciendo que hayan tenido participación en la desaparición de Paula, pero lo que sí, en algún momento han mirado para el costado”, sostuvo el abogado.

Durante la conferencia de prensa que el senador del departamento San Lorenzo, Armando Traferri, brindó a mediados de mes por la causa del juego clandestino que lo involucra, el sanlorencino puso sobre la mesa el caso Perassi.

Allí aseguró que “todos los hechos empezaron a ocurrir desde que denuncié la connivencia policial con los narcos, incluso con el caso Perassi, porque es mi deseo saber qué pasó y por qué no se investigó” y reclamó que alguien explique cómo “puede desaparecer una persona en democracia sin que el poder político del municipio no sepa nada”.

“Si, pero eso no escapa al senador Traferri, que es el senador departamental de San Lorenzo”, aclaró Ferrara al respecto.

El abogado contó que para poder avanzar en la investigación tuvieron que acudir a Nación y a partir del apoyo conseguido y la llegada de Prefectura, Gendarmería y fuerzas nacionales pudieron seguir adelante. “Era imposible encarar una investigación con la Unidad Regional XVII, era darle a cuidar el gallinero a los zorros”, aseguró.

 

 

Los policías implicados fueron condenados por levantamiento de pruebas y encubrimiento, pero luego tanto Strumia como su mujer y los policías Daniel Puyol, Jorge Krentz, Gabriel Godoy, Aldo Gómez, María José Galtelli, y la abortera Mirta Ruñisky y Antonio Díaz, fueron absueltos durante un extenso debate desarrollado entre marzo y mayo del año pasado.

“Había evidencias e indicios de que había sucedido así, todos apuntaban para desviar la investigación a que el responsable era el esposo de Paula, Rodolfo Ortiz de Elguea, si hubiese sido estaría con perpetua y Paula hubiese aparecido. Es imposible hacer desaparecer una persona sin la logística que se tuvo en esta causa. Es imposible pensar un contexto así sin la anuencia y la participación de la URXVII, que después de la desaparición de Paula siguió dando vestigios de lo que es capaz, con personal que fueron absuelto y nuevamente llevado a juicio por homicidio y nuevamente están en libertad”, afirmó Ferrara.

La referencia tiene que ver con el agente Gabriel Godoy, detenido en septiembre en los allanamientos por el homicidio del ex barra de Newell's Marcelo “Coto” Medrano” y el doble asesinato de Ezequiel Arrúa y Osvaldo Ibarra. Ambos hechos ocurrieron este año en Granadero Baigorria.

Finalmente, Godoy, el agente de 44 años, salió bajo fianza la semana pasada por una disposición del juez Nicolás Fopiani.

Otro de los elementos que llamó la atención desde el comienzo de la causa y abonó la idea de una “estructura desaparecedora” que siguió actuando luego de la desaparición de Paula para sostener el pacto de silencio es el caudal de dinero disponible para sostener las defensas de los policías acusados y los demás implicados, como la partera Rusñisky.

“Había imputadas policías que decían que se ganaban la vida haciendo tejidos de crochet para afuera y pagaban suntuosos honorarios de abogados que son los más caros de la provincia. Defensas a las que ninguno de nosotros podría llegar a acceder. ¿De dónde surgen esos honorarios?”, inquirió Ferrara y el mismo contestó: “Viene de toda esa estructura de donde se ha nutrido y se sigue nutriendo en un cordón industrial donde cada vez se conoce más en la crónica policial de todos los días que hay puertos secos, trata de mujeres, juego clandestino, prostitución, drogas”.

Con respecto al lugar que ocupa Strumia en dicha estructura o cómo fue que accedió a una tan importante red de encubrimiento Ferrara explicó que el empresario amante de Paula Perassi le hacía trabajos al comisario Puyol, que era el que manejaba toda la logística de la URXVII

“Paula cayó dentro de la estructura de alguien que tenía esas conexiones, que para no hacerse cargo de lo que hicieron desaparecen el cuerpo pensando en la impunidad”, concluyó el representante legal de los Perassi.

 

Michl, Strumia y su abogado. (foto Rosario Plus)
Michl, Strumia y su abogado. (foto Rosario Plus)

 

Ahora la querella está a la espera de la definición de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe que analiza el caso en el capítulo referido a la estructura desaparecedora que le achacan a los policías y a los dos civiles absueltos.

Los abogados señalan que el fallo que los dejó libres se apartó “arbitrariamente de los datos objetivos que brinda el sistema informático denominado 12 (informe de la policía Federal) que demuestra la connivencia policial con Strumia y Michl”. También aseguraron que el mismo desconoce “la destrucción y desbaratamiento de pruebas, que había sido conducente para el caso en los primeros días”.

“El fallo de hoy no es lo que pretendíamos en su totalidad pero ha dado justicia y ha saneado parte de la impunidad que se venía dando durante estos 9 años. Tenemos pendiente ir por la estructura del estado detrás de la desaparición”, concluyó Ferrara,