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La Justicia federal de Rosario avaló el pedido de las “Madres que se Plantan” permitiéndoles el autocultivo de cannabis con fines medicinales para sus hijos. Se trata de siete madres que podrán plantar marihuana y producir el aceite sin sufrir persecución penal pero con una serie de condiciones. También exigió que desde la Nación se coseche, haga los aceites y se los garantice.

La Justicia dio lugar este jueves a un amparo colectivo de madres que pedían garantías  jurídicas para continuar con su tarea de sembrar y cosechar marihuana, y luego producir el aceite que alivia los dolores de patologías como Síndrome de Asperger,  de Tourette, parálisis cerebral, hipoacusia, y epilepsias. La jueza entendió que el tratamiento con aceites artesanales indudablemente le mejoró la vida a sus hijos.

Según explicó la abogada patrocinante Gabriela Durruty, el fallo de la jueza Sylvia Aramberri además ordena al Estado nacional a través del Ministerio de Salud y Desarrollo Social la inmediata operatividad en su “deber de plantar, cosechar, cultivar y acopiar la planta de Cannabis y sus derivados a los fines del suministro gratuito e ininterrumpido a los amparistas del aceite medicinal”.

Como condición se establece que las facultades de Ciencias Médicas y Bioquímicas de la UNR controlen el producto que las madres producen, y que sigan siendo acompañadas por la Asociación de Usuarios y Profesionales para el Abordaje del Cannabis (Aupac).

Desde la agrupación política Ciudad Futura que acompañó la acción judicial, señalaron que se trata de un caso “histórico” en Argentina, porque por primera vez el amparo se presenta en forma colectiva, dado que todos los antecedentes judiciales existentes partieron de demandas individuales.