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La discusión por aumentarle impuestos a las cerealeras para compensar parte de la quita de subsidios al transporte urbano e interurbano tuvo un punto de inflexión este jueves luego de que el propio gobernador Miguel Lifschitz les pidió a los senadores santafesinos que aprueben la media sanción de Diputados. En la Cámara Alta están desinflando la iniciativa y corre de atrás su aprobación.

La declaración, que tiene un peso específico que hará ruido, la realizó al anunciar que la semana próxima enviará al Senado el presupuesto 2019. Además confirmó que el proyecto incluye un “aporte extraordinario” de la provincia para cubrir justamente entre “el 40 y el 50 por cierto” de la poda de subsidios que hará Nación y de esta forma evitar que los boletos interurbanos aumenten un 70 por ciento y el de Rosario un 40% a partir del 1º de enero.

“En Santa Fe, vamos a contrarrestar las acciones”, dijo en referencia al ajuste que se vio reflejado en el Presupuesto Nacional  2019 aprobado este jueves. “Las provincias más perjudicadas son las más grandes, las que más aportan y menos reciben, como Santa Fe y Córdoba”, remató.

El Senado debe analizar la media sanción de Diputados que busca que unas 18 agroexportadoras, acopiadores, y cooperativas paguen el 1% de su facturación de impuesto a los ingresos brutos, tres veces más que el actual 0,25%. También se les aumentará en un 300% el Impuesto Inmobiliario, al igual que a los bancos.

Se quiere duplicar el fondo compensador provincial al transporte y llegar a los 900 millones, que con el anuncio de más recursos provinciales, desinflarán el impacto de la quita de subsidios nacionales.