__tadevel:head__

El ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, consideró que parte del conflicto económico que atraviesa de la empresa láctea SanCor está generado por los dirigentes gremiales. Además, condicionó el otorgamiento de un crédito del Gobierno de $450 millones a que "se baje un aporte que hace el sector empresario a los sindicatos".

El funcionario sostuvo que el Gobierno aprobó un crédito de "450 millones de pesos para descomprimir el problema", pero advirtió que antes de girarle el dinero a la compañía necesitan "saber cómo hacemos para que la empresa sobreviva" porque "no se trata de ponerle un respirador".

Al respecto, remarcó que "no estamos pidiendo que echen gente, ni que bajen salario" sino que "se baje un aporte que hace el sector empresario, que está en condiciones dificilísimas, que va al sindicato". 

"Poner recursos en una empresa, sabiendo que no estamos resolviendo las cuestiones de fondo de la industria, nos estaría llevando a cometer los mismos errores del pasado", sostuvo en declaraciones a las radios Mitre y Continental.

Para Buryaile, el pedido del Gobierno "esta mucho más relacionado con la racionalidad que con preservar lo que tienen algunos sindicatos, que son los privilegios" e insistió en que tienen "aprobado el crédito", pero quieren otorgarlo "de forma responsable". 

El funcionario dijo que en el sector lácteo "aparte de las contribuciones patronales, hay que poner 3.300 pesos por trabajador al sindicato", por lo que insistió en que "lo que nosotros decimos es: bajen estos costos laborales porque lo que le está pasando a SanCor le puede pasar a cualquier otra empresa". 

Según el ministro de Agroindustria, "no hay ningún sindicato en la Argentina que tenga esa magnitud de cifra" como la que recibe la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea (ATILRA). 

Buryaile remarcó que dar esta discusión sobre los aportes sindicales "no es flexibilizar el trabajo, en absoluto", y aseveró que "toda la industria lo que está pasando es que no soporta determinados costos". 

Consultado sobre si parte del conflicto en el sector lo generaron los gremios, respondió que "por supuesto" y advirtió que "hay que empezar pensar qué pasa con cada uno de los sectores y por qué está como está". 

"La realidad de la cadena láctea es que la industria está muy complicada en términos económicos y nosotros queremos hacer es contribuir a la sustentabilidad de la cadena láctea y lo que la cadena láctea tiene son problemas financieros o problemas económicos", enfatizó.

En este sentido, subrayó que el Gobierno quiere "que la cadena funcione porque cuando no funciona el próximo llamado es el de los productores".