La cuarentena dispuesta por el Gobierno nacional para evitar la propagación del coronavirus generó el mismo efecto que en muchos países del mundo, según datos oficiales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales: La baja del tránsito por el aislamiento obligatorio, así como de emisiones en la producción industrial lograron una visible baja de la contaminación en Rosario y alrededores.

La Conae difundió imágenes basadas en sus observaciones diarias hechas por el satélite Sentinel-5p, donde se observa la notable disminución de dióxido de nitrógeno (NO₂) durante los días posteriores al Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, en comparación a las jornadas previas. La imagen compara los niveles de contaminación de la ciudad antes de la cuarentena periodo del 27 de febrero al 19 de marzo -o sea que es representativo de la contaminación habitual de la ciudad-, con los niveles producidos del 20 de marzo al 10 de abril pasado.

La periodista rosarina Jorgelina Hiba, enfocada en temas de medio ambiente, destacó que “se trata de información bien local y bien actual sobre este fenómeno que ya fue corroborado en otros lugares del mundo: China en primera instancia al comenzar su cuarentena, y los países de Europa antes y post cuarentena”.

En el primer mapa, Hiba analizó: “Se ven diferencias entre los diferentes sectores de la ciudad, hay manchas naranja más marcadas en el centro, macrocentro, sur y sudoeste, que es donde está más densamente poblada y más transitada, y el núcleo urbano tiene que ver con el tránsito”.

Observó que también se detectaban “otras emisiones importantes en el norte en el cordón industrial, ya que ahí hay mucho residuo de las industrias cerealeras y petroquímicas, o sea en Capitá Bermúdez, Puerto San Martín y Fray Luis Beltran”.

En comparación con éste, en el mapa nuevo desaparecen prácticamente esos manchones, “y queda en el cordón industrial hacia el norte, y un poco en el sur hacia San Nicolás”, apuntó.

Si bien Hiba precisó que “puede haber menos fluentes industriales en el rio Paraná y los arroyos, no es esa la contaminación que disminuyó sino la polución en el aire”, sobre todo por la baja en el tránsito.

Lara Della Ceca es Rosarina y colabora con la Conae y con el Instituto de Altos Estudios Espaciales Mario Gulich sobre temas de calidad de aire y en la evaluación del uso de información satelital para la estimación de aerosoles en la atmósfera. “Llama la atención el área de la ciudad con bajos niveles, que seguirá siendo investigado. A partir del decreto de aislamiento obligatorio estos niveles disminuyeron considerablemente, principalmente por una reducción en el tránsito vehicular", señaló en coincidencia con la apreciación de Hiba.

Una comparación de varias ciudades tomadas pre y pos cuarentena.
Una comparación de varias ciudades tomadas pre y pos cuarentena.

La difusión de la Conae muestra además la disminución de dióxido de nitrógeno en otros conglomerados urbanos más poblados del país, como Mendoza y San Miguel de Tucumán, Córdoba y Buenos Aires.

El NO₂ es uno de las especies gaseosas elegidas para monitorear la calidad del aire, debido a que su abundancia está muy relacionada al tránsito vehicular y aéreo, también a la actividad de algunas industrias. El dióxido de nitrógeno tiene efectos nocivos en la salud humana y además, participa en la formación de otros contaminantes atmosféricos como el ozono troposférico.