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La renuncia de Evo Morales divide aguas en Juntos por el Cambio

El conflicto en Bolivia dividió opiniones en la coalición Juntos por el Cambio. En el mismo espacio están quienes consideran que se trata de una crisis institucional derivada de decisiones del presidente renunciante Evo Morales y un sector que promueve la necesidad de un repudio directo a lo que califican como un golpe de Estado.

Con el presidente Mauricio Macri con una postura de cautela frente a la crisis boliviana, un sector del oficialismo en el que se alineó el canciller Jorge Faurie y el embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez García, afirman que no hay elementos para describir la situación en Bolivia como un golpe aunque plantean la necesidad de que ningún actor asuma un rol no asignado por la Constitución.

El embajador en el país vecino fue incluso más lejos al señalar que en la crisis boliviana existen aspectos "similares" a lo que sucedió con el ex presidente radical Fernando de la Rúa en el 2001 en la Argentina.

El presidente Macri, quien el domingo mantuvo contactos con el presidente electo Alberto Fernández, mostró prudencia y se limitó a expresar que en el gobierno argentino están "todos muy preocupados" por lo sucedido.

Detrás de la postura que promueve un repudio directo a lo que califican como un golpe de Estado se encolumnaron en las últimas horas sectores del radicalismo como el que encabeza Alfredo Cornejo, Martín Lousteau y Federico Storani, quienes cuestionaron el modo en que Morales abandonó el poder. Pero también el diputado nacional de PRO, Daniel Lipovetzky, y el jefe de los senadores de Cambiemos, Luis Naidenoff. 

Lousteau calificó lo ocurrido en Bolivia como un golpe de Estado al escribir en su cuenta de twitter: "Sólo más democracia -en todas sus dimensiones- soluciona los problemas de la democracia. No los golpes de Estado".

Storani, vicepresidente segundo de la UCR, opinó que "sin ninguna duda lo de ayer en Bolivia fue un golpe de Estado" y cuestionó la postura del gobierno de Mauricio Macri frente a esa situación, al sostener que el pronunciamiento argentino fue "excesivamente lavado y no comprometido".

Por otro lado, el legislador del PRO Daniel Lipovetzky manifestó en su red social: "Si mueve la cola y ladra es un perro!Si las Fuerzas Armadas "recomiendan" (léase obligan,exigen) la renuncia de un presidente elegido democráticamente ésto es un Golpe de Estado".

De estas expresiones se hizo eco el presidente electo Alberto Fernández y las replicó en su cuenta Twitter y afirmó que lo tranquilizaba ver que "en el oficialismo hay gente con la dignidad democrática de la que otros carecen". 

Lipovetzky, además, adelantó en diálogo con la prensa que participará de la sesión convocada por la oposición en Diputados para repudiar el golpe en Bolivia, al advertir que "no nos podemos quedar en una opinión en una red social, hay que hacer algo institucional desde el Congreso”.

El jefe de los senadores de Cambiemos, Luis Naidenoff, declaró hoy que "el único camino" posible en Bolivia tras la renuncia del presidente Evo Morales son "las elecciones libres" y afirmó que "las intervenciones militares jamás deben ser la respuesta".

(Télam)
 

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