Bolivia insiste en La Haya pero Chile se niega a otorgar una salida al mar

El equipo jurídico de Bolivia presentó este lunes su último alegato para que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya falle y declare que Chile tiene la obligación de negociar de buena fe ese país un acuerdo pronto y efectivo que le otorgue un acceso soberano al océano Pacífico, litigio que lleva más de un siglo. 

El presidente boliviano, Evo Morales, asistió a la última presentación en La Haya, mientras que en La Paz y varias ciudades de Bolivia la gente siguió la transmisión de televisión en directo desde las cuatro de la madrugada. El representante boliviano, Eduardo Rodríguez Veltzé, reiteró el pedido para que los magistrados determinen la obligación de Chile de negociar una salida soberana al Pacífico en un plazo razonable y afirmó que "no se trata de un conflicto irresoluble", informó la agencia estatal de noticias boliviana ABI.

Evo en La Haya. La tensión es tal que con el canciller chileno ni se
saludan, ni siquiera por protocolo.

Por último, Veltzé puso al tanto de los magistrados de la CIJ que la pérdida del mar a manos de Chile en 1879 afecta también una "parte esencial de nuestra cultura, de nuestra esencia histórica".

Por su parte, el abogado iraní Payam Akhavan presentó un resumen de las ofertas de negociación que Chile ofreció a Bolivia para dar un acceso al mar al margen del Tratado de 1904, que puso fin a la llamada Guerra del Pacífico (1879-1883), que involucró también a Perú.  "La práctica histórica acumulada puede dar lugar a un compromiso. Históricamente, Chile estuvo dispuesto a negociar una salida al mar", sostuvo sobre las ofertas chilenas para resolver lo irresuelto en el Tratado de 1904. 

En tanto, la abogada Amy Sanders insistió en las 11 resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) que pidieron a ambos países establecer una negociación sobre la salida al mar de Bolivia. 
"Chile no puede escoger lo que le conviene y lo que no le conviene", dijo citado por la agencia de noticias DPA al precisar que Chile respaldó al menos tres de esas resoluciones. 

Bolivia perdió ante Chile una costa marítima de 400 kilómetros y el departamento de Litoral, un territorio de 120.000 kilómetros cuadrados que incluía al desierto de Atacama, el más árido del planeta. 

El agente de Chile en La Haya, Claudio Grossman, rechazó la semana pasada el pedido boliviano. "La demanda de Bolivia es insustentable y debe descartarse de manera completa", dijo. Chile se aferra al Tratado de 1904 que zanjó la frontera binacional de 980 kilómetros de extensión tras la invasión de territorio boliviano seguida de guerra.

En la sesión de este lunes coincidieron por segunda vez Morales y el canciller chileno, Roberto Ampuero, y nuevamente evitaron saludarse. Ampuero criticó duramente a Morales al finalizar los alegatos de Bolivia y lo acusó de mantener "enclaustrada a Bolivia en el siglo XIX" y de "mirar el futuro con el retrovisor".

El canciller chileno insistió en la idea de que Morales utiliza este proceso con fines electorales al declarar que "por las defensas reiteradas ofrecidas por su defensa, está en campaña presidencial", y lo acusó de fomentar el odio al pedir "no educar a generaciones de bolivianos contra Chile y resentimientos contra nuestros ciudadanos".

Ampuero se mostró firme con respecto a la postura chilena en el conflicto, al declarar que "ni en La Haya, ni en ninguna parte, Chile acepta ni permite que esté en juego un centímetro cuadrado de su territorio, no existen asuntos limítrofes con Bolivia", y concluyó al asegurar que "la soberanía de Chile no se toca".

Este martes será día de receso en la CIJ y el miércoles será el turno de la dúplica chilena, cerrando los alegatos y a la espera de una decisión de la corte, que se estima que se produzca a fines de este año.

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