El intendente de Rosario, Pablo Javkin, enfrentará este lunes el primer desafío en el Concejo municipal con el tratamiento del Presupuesto del que depende para poder administrar la ciudad en 2020. Tiene dos objetivos claros: achicar el déficit y recuperar ingresos. Para eso propone un plan de austeridad, tibio en obra pública y con facultades para poder aumentar el colectivo sin pasar por el recinto.

Para este último tema habrá actividad en la comisión de Servicios Públicos donde el oficialismo reúne mayoría. El resto del trabajo se repartirá durante la jornada y a las 18 está agendado ir al recinto para darle tratamiento definitivo a la iniciativa.

El oficialismo descuenta que la aprobación será acorde a lo pedido por el Ejecutivo. Descansa en en el acuerdo de gobernabilidad logrado con parte del PRO referenciado en Roy López Molina, La Cámpora, y Ciudad Futura.

Si sufre algún revés, llámese modificaciones puntuales en recaudación, el endeudamiento pedido o las facultades delegadas, se encontraría en un aprieto ante la crítica situación financiera. Incluso si lograra aprobar todo y cada uno de los puntos que pretende, el apoyo inicial del resto de las fuerzas se pondrá en el haber y será recordado en algún momento.

“Necesitamos mejorar la liquidez”, dijo en su debut al frente de la secretaría de Hacienda, Diego Gómez, en la presentación del Presupuesto con los concejales. Para eso se piensa en moratorias, actualizar TGI y el transporte desde marzo, y emitir deuda.

El Frente de Todos ya demostró que pondrá reparos en la toma de deuda en Letras por unos 500 millones de pesos, y en los cuatro aumentos de la tarifa de transporte urbano que concedería las facultades delegadas.  

Incluso el bloque del Frente de Todos-PJ, integrado por Alejandra Gómez Sáenz, Norma López y Eduardo Toniolli, sostiene que debe prorrogarse el debate y esperar definiciones políticas y económicas de Nación y Provincia.