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Entre 1932 y 1935, el nacimiento del cine sonoro permitió a Carlos Gardel dejar su imagen y su voz para la posteridad en cortos y largometrajes, y los efectos del deterioro que sufrieron esas películas por el paso del tiempo, aseguró a Télam Marcela Cassineli, al frente de la Fundación Cinemateca Argentina, terminarán el próximo sábado.
La entidad y el Complejo Teatral de Buenos Aires presentarán, desde el 27 al jueves 2 de mayo, el ciclo “Gardel cada día canta mejor”, con esas copias restauradas digitalmente -una de ellas en soporte fílmico 35 mm.- en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Corrientes 1530).
La muestra estará integrada por cinco largometrajes y una compilación de cortos con el mítico cantante, realizados entre 1932 y 1935, en copias especialmente restauradas como parte de las celebraciones por el 70 aniversario de la creación de Cinemateca Argentina, un trabajo realizado en imagen y sonido, que recuperan estos largometrajes de una hora de duración aproximada, a condiciones similares a las de su estreno.

Durante muchos años esos films se proyectaban en los cines argentinos y latinoamericanos, especialmente para los aniversarios, y con el tiempo esas copias se fueron destruyendo, lo que impulsó a Guillermo Fernández Jurado, uno de los fundadores de Cinemateca Argentina y al frente hasta 2013, a adquirir y reunir esas películas, explica Cassineli.

El Zorzal Criollo murió atrapado en una pequeña aeronave incendiada en el aeropuerto de Medellín, el próximo 24 de junio hace 84 años, y desde entonces su imagen, su voz y su nombre se convirtieron en sinónimo de figura máxima del tango y la canción rioplatense, y sus películas, filmadas casi todas en el exterior, en su estampa viviente. 
"Las nuevas tecnologías digitales permitieron reparar imagen y sonido de esos films realizados al inicio del cine sonoro en Argentina, Francia y Estados Unidos", asegura Casinelli, quien explica que se tomaron numerosos negativos y positivos fílmicos tanto en 35 como en 16 milímetros, coleccionados a lo largo de varias décadas.
"Durante años, nuestra institución soñó con este proyecto; que se potenció en 2012 y que en 2016 pusimos en marcha con los laboratorios Cinecolor y Gotika, con la idea de presentar estas nuevas restauraciones definitivas 4K a las distintas cinematecas de todo mundo, subtituladas en inglés y francés", agregó Casinelli.

Gracias al mecenazgo del Programa de Promoción Cultural de la Ciudad de Buenos Aires y al aporte del Banco Santander-Río se restauraron en 4K "Cuesta abajo", "Melodía de arrabal", "El tango en Broadway", las tres de Louis Gasnier; "Tango Bar" y "El día que me quieras", las dos de John Reinhardt, para la Paramount y los documentales "El tango en el cine", de Fernández Jurado y "Gardel el alma que canta", de Carlos Orgambide.
"El tango es parte de la identidad argentina más allá de lo que se haya hecho en el cine. El cine argentino fue conocido en toda latinoamérica por las películas relacionadas con el tango, desde "Tango!", una de las primeras sonoras hasta las de libertad Lamarque y Hugo del Carril, y para una institución que preserva la memoria estás películas son fundamentales", asegura Cassinelli.
“Acreditamos la recuperación de las operaciones del doctor Posadas, “La revolución de mayo”, “El Himno Nacional”, “El último malón”, “Expedición Stoessel”, y el próximo paso será una veintena de películas de nitrato que conservamos de Mario Gallo Federico Valle, la única película que se conserva de Julio irigoyen, y la segunda versión de “Perdón viejita”, asegura.