Un equipo de investigadores de la Universidad de León desarrolló un sistema de inteligencia artificial que analiza las dimensiones del aula y ofrece la distribución de mesas idónea para que entre el mayor número de alumnos posible manteniendo la distancia de seguridad mínima de un metro y medio. El sistema ya se utiliza en algunos colegios de León.

Javier Díez y Rubén Ferrero son dos de los ingenieros responsables del proyecto, que en el marco del regreso a las aulas pensaron en un sistema para redistribuir el espacio en las aulas. El problema de la redistribución del espacio es matemático y contempla varias variables; el espacio en el salón, el distanciamiento, la circulación de aire y la dirección en que deberían estar los bancos para que los estudiantes aprecien las clase. 

Colocar los pupitres en forma de zigzag, o hacer hacer filas y columnas, es lo primero que se le ocurre a la mente humana, sin embargo, “en algunas aulas no era factible porque las características del sitio no se adaptaban a esa distribución o porque no existía espacio suficiente”, explicó Javier Díez.

A la izquierda, la distribución de una de las aulas antes de aplicar el algoritmo. A la derecha, la propuesta del sistema de IA. SINFAB

Con la ayuda de la inteligencia artificial, encontraron la manera de distribuir las mesas de forma óptima para que se adaptaran a las características del aula. “Al final, no obtenemos una propuesta modelo que sirva para todas las clases, sino que podemos personalizar la distribución para cada espacio dependiendo del tamaño, los obstáculos o las peculiaridades de la habitación”, explica Rubén Ferrero.

“El resultado de colocar los pupitres según dice el algoritmo puede parecer un poco caótico al ojo humano: no están ordenados o alineados, pero permitido mantener el mismo número de alumnos con una separación de entre 1,8 y 2 metros entre las mesas", concluyó.