Aunque está basado en un cuento de 1965 y ya había tenido una versión en la pantalla grande en 1971, Charlie y la fábrica de chocolate se hizo mundialmente famosa en su segunda adaptación para el cine, protagonizada por Johnny Depp y dirigida por Tim Burton.

En la particular historia, un grupo de cinco chicos se ganan el premio de visitar la fábrica de Willy Wonka, un excéntrico personaje propietario de una ciudad-fabrica totalmente hecha de chocolate y dulces.

Pero la realidad superó al cuento fantástico y en la ciudad suiza de Olten, cerca de Zurich, se vivió algo parecido pero con otras magnitudes.

Una falla en una máquina de la fábrica de chocolates "Lindt", sumado a los fuertes vientos que hubo en la ciudad, hicieron que el polvo de cacao salga por los conductos de la ventilación y la ciudad amaneciese cubierta por una capa de chocolate.

Los autos de Olten, amanecieron particularmente ricos
Los autos de Olten, amanecieron particularmente ricos

Según el diario The Guardian, los dueños de la fábrica (que no son como Willy Wonka), van a pagar los gastos de limpieza aunque ninguno de los ciudadanos afectados hizo reclamos por daños y perjuicios. Seguramente limpiaron los autos y las ventanas con una cuchara o el dedo.