El constante lavado de las manos, con agua y jabón, es la mejor forma para prevenir el contagio de coronavirus mientras se estudia la creación de una vacuna que frene el avance de la pandemia. Este habitual y simple acto de limpieza, se convierte en una osadía en los barrios populares de la ciudad.

"Uno no tiene la costumbre de vivir higienizado, porque acá el agua corriente no abunda, dos por tres no tenemos", explicó Patricia García, referente del comedor "Sembrando caminos", ubicado en el barrio San Martín Sur.

Según explicó la vecina de Platón y San Martín, el hábito de lavarse las manos a diario no está presente en los hogares de la zona por la ausencia del servicio de agua potable. "Agua hay muy poco, siempre fue así. La gente junta, con los tachos, agua por las noches, cuando hay un poco de presión y lo reservan para el día", indicó.

Una cuba de agua que ofrece la Municipalidad y algún cercano para intervenir de manera clandestina son el medio de más de 1500 familias tienen para beber y utilizar agua potable.

"Se complica mucho la situación porque se necesita mucha agua para higienizarse constantemente y combatir el virus", volvió a remarcar Patricia, en diálogo con el móvil de Sí 98.9.

En cuanto a la actividad del comedor "Sembrando caminos", que reparte una vianda al mediodía y la merienda por la tarde, la referente dijo: "Esta última semana estamos pasando los 100 chicos, veníamos teniendo cerca de 90". La mayoría de las nuevas familias que se acercan al establecimiento pertenecen a las casas que costean el arroyo Saladillo.

Sobre la provisión de alimentos, la integrante de "La liga de organizaciones sociales del Gran Rosario" comentó: "Hemos tenido un refuerzo este último mes porque la demanda es mayor". Los bienes y productos que reciben en el comedor provienen del Banco de Alimentos Rosario, a través de la organización popular Causa.

El barrio está ubicado en Platón y San Martín. (Foto: Rosario Plus)
El barrio está ubicado en Platón y San Martín. (Foto: Rosario Plus)

"La gente tiene comida para el día por el comedor, pero para nadie es fácil esta situación, porque cada uno quiere comprar su alimento", señaló García.