Por Matilde Bruera (*)

Integro Justicia Legítima porque fui defensora federal y hoy soy diputada provincial en Santa Fe. Para mí y mi generación, el golpe de Estado del '76 fue uno de los golpes más grandes que nos atravesaron. Porque lo vivimos como un atropello y desalojo de un gobierno popular, y sufrimos la pérdida de seres queridos. 

Las Fuerzas Armadas, con la complicidad civil de empresarios, jueces, políticos corruptos y un sector de la jerarquía eclesiástica instalaron el aniquilamiento de los luchadores y el terror generalizado. Nos quedamos sin trabajo, sin facultad, se apagaba la cultura y paralelamente desaparecían compañeros y compañeras, otros aparecían asesinados, otros presos y muchos huían al exilio.

Las madres, las abuelas, los familiares y los militantes de Derechos Humanos comenzaron a rondar y a reclamar por la vida de sus hijos e hijas y nietos desaparecidos. En las calles y en las aulas se construyó la resistencia, y la consigna "Memoria, Verdad y Justicia", que hoy, a 45 años y a pesar de los intentos negacionistas, sigue teniendo vigencia. Por eso hoy decimos NUNCA MÁS. 

 

(*) Diputada provincial Partido Justicialista