Por Damián Balceda (*)

No fue un tragedia, no fue un infortunio, no fue un desgracia. Todos la vimos venir pero aceptamos las crueles reglas del juego. En la mañana de este miércoles 24 de febrero se cumplirán cuatro años desde el día que una empresa de transporte se cargó la vida física de trece personas y generó un daño tan irreparable como las unidades que ponía en las rutas de la región. Monticas nunca más.

Aquella jornada de viernes, cercana al mediodía, el calor ya era bastante sofocante. Típico día veraniego. Muchos seguramente estaban planificando su fin de semana piletero y en familia. Reinaba un ambiente de relax en el cierre de la temporada de vacaciones.

Hasta que la sirena de bomberos comenzó a despertarnos del letargo. "Accidente, ruta 33, altura kilómetro 779". Demasiado alejado de la ciudad como para ser algo leve, fuera de contexto de cualquier intervención normal de los uniformados, inquietante y extraño. El desastre ya estaba consumado.

Choque de dos colectivos entre Zavalla y Pérez, fue la primera información que se tuvo al respecto. No había pruebas, pero tampoco dudas que los bondis eran de la firma de colectivos naranjas. Ese color que quedó marcado como maldito y se manchó de sangre para siempre.

 

 

Cuesta recordar en la ciudad y alrededores una movilización tan espontánea como la que se vio aquella tarde cuando sol cayó. Miles de personas coparon la esquina de Yrigoyen y Ovidio Lagos para hacer el escrache que la firma se merecía desde hace tiempo. Aún sin saber las reales magnitudes del siniestro, porque los muertos se seguían contando y reconociendo a esa hora, los usuarios expulsaron a Monticas del pueblo.

Uno, dos, tres, cuatro días pasaron. Uno, dos, tres, cuatro semanas. Uno, dos, tres, cuatro años. Seguimos contando para que la historia no se apague. 

El recuerdo

En el cuarto aniversario del siniestro de la empresa Monticas, ciudadanos comprometidos y que no olvidan a las victimas y familiares, invitan públicamente a todos los que quieran recordar a las 13 victimas fatales y también a quienes quedaron con capacidades diferentes y en estado vegetativo.

Se realizará una concentración en la Terminal de micros de Casilda, a las 11, donde se dirán unas palabras alusivas a esta fatídica fecha. Bomberos recordará con un toque de sirena y se dejarán flores y velas por las almas que ya no están. Invitan ciudadanos comprometidos con la seguridad vial y la ONG 'Prohibido Olvidar'.

 

(*) Periodista de Casilda Plus