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La megacausa que investiga una millonaria red de estafas que superarían los 50 millones de pesos, en donde están involucradas 19 personas entre empresarios, ejecutivos y escribanos, tuvo un nuevo capítulo este viernes: dos de sus principales acusados pidieron salir a trabajar. 

Marcelo Jaef se encuentra en prisión domiciliaria y pidió la libertad o salidas laborales. En tanto que Juan Roberto Aymo, quien cumple prisión efectiva en la cárcel de Piñero, solicitó la pena preventiva domiciliaria, como hizo en otra oportunidad, y salidas laborales al igual que Jaef.

El fiscal Nicolás Foppiani se opuso a los pedidos de ambos imputados y el juez penal Daniel Acosta llamó a un cuarto intermedio para la semana entrante. Foppiani obró en suplencia de los fiscales Sebastián Narvaja y Valeria Haurigot, quienes se encuentran de licencia.

Aymo es un vendedor de autos que está involucrado en varios de los casos que se investigan. En uno de ellos, fue acusado por la empresa Bauen Pilay S.A. (ahora querellante) de haberle vendido junto a su esposa Ramona Rodríguez (también imputada) un inmueble tras falsificar documentación.

La causa implica a Aymo y a Jaef, entre otros, por estafa, asociación ilícita, falsedad material, falsedad ideológica y uso de documentos falsos. En agosto del año pasado, el juez Daniel costa resolvió conceder la prisión domiciliaria con custodia y bajo fianza al empresario Marcelo Jaef. En aquel entonces, la fiscal Haurigot solicitó que continuara en la cárcel y fundamentó su pedido en considerar que “existe peligro de que pueda entorpecer la investigación, dado que tienen registro de que existieron amenazas y llamadas que intentaron influir en el proceso”.

El beneficio de la prisión domiciliaria también lo obtuvieron Leandro “Lelo” Pérez, Ramona Rodríguez y Maximiliano De Gaetano, mientras esperan la resolución en libertad bajo fianza Pablo Abdala, Jorge Oneto, Juan Bautista Aliau y Luis María Kurtzemann. Y permanecen tras las rejas del Penal de Piñero Eduardo Torres, Juan Roberto Aymo y Jonathan Zárate.

Hace menos de dos semanas, el juez Acosta resolvió que la llamada Megacausa permanezca en el fuero provincial, y rechazó las pretensiones de las defensas de los imputados, que buscaban que el proceso pasara al fuero federal. Y poco después el nuevo fiscal regional de Rosario, Patricio Serjal cambió funciones de varias unidades fiscales, removiendo al fiscal Narvaja de las causas de delitos económicos, para ser coordinador de litigación oral en la Segunda Circunscripción del MPA. Sin embargo, voceros de la Fiscalía aclararon que “las causas que llevaba el fiscal con imputados que cumplen prisión las mantiene”, tal es el caso de la Megacausa.

La megaestafa se destapó a fines de 2016, a partir de una investigación del fiscal de Delitos Económicos Sebastián Narvaja, quien investigó una serie de maniobras por un perjuicio millonario contra propietarios de inmuebles que sufrían la adulteración de sus firmas, escrituras y demás trámites tendientes a desapoderarlas de esos bienes.