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En medio de la transición rumbo al inminente cambio de gobierno, un informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz reveló que en los últimos cinco meses las arcas provinciales se debilitaron sensiblemente. El aumento del gasto público previo a las elecciones y la reducción de recursos girados por Nación, entre otros factores, llevaron a un déficit fiscal de 6.561 millones de pesos.

La Administración Provincial informó que entre enero y mayo se ejecutó un gasto de 114.554 millones de pesos, mientras que en el mismo periodo el ingreso fue de 107.992 millones. En ese sentido, el informe pronostica que el déficit fiscal provincial podría ascender a 17.155 millones a fines de 2019, alcanzando el 5,5% de los ingresos totales, algo que sucedería si se sostiene el ritmo de gastos de los primeros meses del año.

Según el Ceso, la inversión real directa durante el primer periodo del año –que coincidió con la campaña electoral- creció “considerablemente”. “Si estos gastos disminuyen a la mitad en lo que resta del año, el déficit disminuiría al 1% de los ingresos totales”, aclara el informe.

En tanto, el nivel de ingreso tampoco es alentador. El impuesto inmobiliario fue el único que mostró un aumento en términos reales y su recaudación aumentó 12% interanual a valores constantes.

Para colmo, ya son doce los meses consecutivos en caída de la actividad económica nacional y la recaudación del IVA e Ingresos Brutos tienen gran impacto en las finanzas provinciales. Y a esto se le suma el destrato de Nación hacia Santa Fe a la hora del reparto de recursos, una constante en el último tiempo.

Números comparados

El Ceso cotejó la evolución interanual de los recursos de la Administración Provincial sin perder de vista la inflación medida por el Ipec. La recaudación acumulada a mayo de 2019 aumentó 4,4% interanual y los gastos un 54%.

A valores constantes la caída en los ingresos tributarios fue la que mayor impacto tuvo sobre la recaudación total.