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La parrilla Don Leo, ubicada en avenida Pellegrini 971, cerró sus puertas y se sumó la cada vez más extensa lista de comercios rosarinos que no pudieron recuperarse tras el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia del coronavirus.

La tradicional empresa del microcentro no pudo superar los problemas económicos que arrastra desde hace años y tras la cuarentena obligatorio, y la suspensión de la actividad por más de dos meses, decidió bajar la persiana.

De esta forma, el local gastronómico se sumó a la nómina de once comercios que no volvieron a abrir sus puestas luego del confinamiento.

"La mayoría de los negocios que han cerrado ya venían con problemas. Tanto tiempo sin trabajar, con los altos costos fijos de la actividad, es muy difícil mantenerse en pie", comentó Sergio Ricupero, secretario gremial del Sindicato de Gastronómicos, en diálogo con Ariel Bulsicco en Sí 98.9.

Aunque todavía no se realizó un balance de los primeros quince días de reactivación en el sector, el representant gremial consideró que la situación es difícil porque el rubro depende "pura y netamente del consumo".

"Ya llevamos contabilizados once cierres confirmados, donde había unos 200 trabajadores", indicó el dirigente y agregó: "Hay algunos que todavía no se animaron a abrir".

En tanto, Ricupero destacó que los beneficios nacionales, como la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), fueron fundamentales para que la mayoría de los comercios pueda subsistir en la cuarentena y afirmó que están "cruzando los dedos para que la ayuda no cese".