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Es un clásico que todos esperan. De hecho, algunos se pasan todo un año pensando qué disfraz llevar para deslumbrar al resto. Los que saben, dicen que hay apuestas. Lo que está claro es que, más allá de quién gane, todos la pasan bien. Y cada año son más. 

El último lunes feriado, más de tres mil personas disfrutaron de una megafiesta de disfraces en la ciudad de Gálvez, en el Predio Vieja Iglesia. “Nos Disfrazamos Todos” (tal el nombre de la convocatoria) propuso tres pistas, sector de juegos, patio de comidas y una noche estrellada que daba marco para una fiesta ideal. Miles de microcoreografías sin ensayar invitaban al gran espectáculo, cada cual sumergido en su personaje bailaba de la mano de los DJs.

La noche terminó con el día dicen por ahí, los lentes de sol no se hicieron esperar: nadie quería que la fiesta se acabara.

¿De qué se trata la movida? Nos Disfrazamos Todos nació en 2010 como una alternativa a las fiestas que se venían realizando en Gálvez y la zona. Aquella primera cita logró reunir a 1.500 personas de toda la región. En 2011 se siguió sumando gente y la fiesta se fue multiplicando en el boca en boca para lograr reunir 2.000 personas. Hubo incluso premios al mejor disfraz y mejor grupo disfrazado. 

Ya para el 2012 se subió la apuesta y se convocó a un DJ de nivel internacional, se montó una carpa para 600 personas, sector de comidas, pista principal con tarima para los Djs, sector de juegos y fotos, bar, estacionamiento privado, premios y mucha diversión. Hubo unas 2.500 personas. En 2013, se armaron tres pistas: fiesta, electrónica y 80 y 90s. Y se incorporaron patio de comidas, sector bar, sector fotos, estacionamiento privado, baños químicos, djs destacados, cabina y estructura de sonido, pantallas gigantes y leds, premios a los mejores disfraces, livings y carpas sponsors y ambientación de ultima generación.

En 2014 hubo una movida específica: la convocatoria era para disfrazarse al estilo de las películas clásicas de todas las épocas. Y este año, 2015, se eligió un espacio nuevo, más amplio, para poder recibir a la multitud que cada año se multiplica respecto del año anterior.

Fue entonces en el Predio Vieja Iglesia de Gálvez ubicado en Nazareno Rossi y Santiago de Liniers, un terreno de 100 m2. Lugar histórico de la ciudad, tradicionalmente utilizado para eventos folklóricos de gran repercusión nacional. El nuevo predio elegido marcó un antes y después de este evento y quedó a las claras que el lugar junto a su mística hicieron una de las noches más divertidas del año, aseguran los que fueron.