sec-corbata

Calle San Luis: locales vacíos, pymes en "knock out" y avalancha de franquicias

La crisis económica no solo impacta en el bolsillo de los rosarinos y en la rentabilidad de las pequeñas y medianas empresas, sino que también transforma algunas costumbres y tradiciones de la sociedad. 

Los tarifazos, la caída del consumo y el aumento exponencial de los alquileres en los últimos  meses dejaron "knock out" a varios de los históricos comerciantes de calle San Luis que decidieron bajar las persianas o migrar hacia otras arterias del centro rosarino. Sin embargo, algunos de los huecos que dejaron los tradicionales locales son ocupados por grandes franquicias que tienen como objetivo equilibrar los "números, no las relaciones personales".

"Hay cuatro o cinco negocios, que han puesto una especia cadenas de sucursales, que vinieron a romper la plaza y no se sabe si vendieron más o menos", afirmó Elías Soso, presidente honorario de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) e histórico comerciante rosarino.

Algunos comercios se trasladaron a locales más
alejados del microcentro.

En diálogo con Rosarioplus.com, el ex presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER) señaló que "la recisión ha alcanzado de una forma impactante a los negocios de calle San Luis" y advirtió que en líneas generales, han caído en un 30 por ciento las ventas en el centro comercial.

"Históricamente, para conseguir un local acá (calle San Luis) tenías que montar una guardia especial o poner mucha plata, y ahora hay muchos locales en venta", indicó el empresario textil y explicó que, además de los negocios que cierran, muchos locales se alejaron del micro centro o "se han trasladado a las calles laterales, donde se paga menos alquiler".

Soso recordó que "la calle San Luis es proveedora de la clase media y los barrios" y sirve de "termómetro" para conocer la economía de los rosarinos, es "la expresión de lo que pasa". "Los economistas tienen que venir acá, porque está la práctica y el contrato eterno con el pueblo, la gente, el consumidor", dijo.

"Como en todas las crisis, algunos comerciantes están knock out pero de pie. En líneas generales, están haciendo un gran esfuerzo, qué vamos a hacer si no tenemos el negocio", lamentó el dirigente empresarial y agregó: "Que en calle San Luis haya un local para alquilar es mucho. Y hay varios".

En sintonía con el presidente honorario de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Miguel Rucco, presidente Centro Comercial Calle San Luis, indicó que las ventas cayeron "en un promedio de 28 a 30 por ciento" en marzo, según un relevamiento de la entidad.

Las ventas cayeron en un 30 por ciento en marzo.

"Hay rubros que cayeron hasta un 40 a 45 por ciento, por eso vemos locales vacíos", manifestó el comerciante, en diálogo con Rosarioplus.com, y comentó: "Nosotros (negocios de calle San Luis) tenemos el termómetro de lo que pasa en el resto de la ciudad porque vendemos al por mayor".

Sobre la situación del sector, el comerciante expresó: "Es una situación muy complicada. Hay comercios que tienen espalda para sostener la estructura, pero otros no. Muchos están achicando gastos, quemando ahorros para sostener negocios que son deficitarios".

"Hay inmobiliarias o propietarios que prefieren tener el local desocupado y que venga alguna franquicia a ocuparlo. Pero son números, no relaciones personales", criticó Rucco, al hacer referencia a la llegada de nuevos cadenas textiles a la tradicional arteria.

"Generalmente, en las crisis, calle San Luis era anticíclico, ya que la gente se vuelca a buscar precios a nuestro centro comercial, pero esta vez sufrió el impacto de la crisis", lamentó.

El mítico centro comercial del centro rosarino, donde inmigrantes de diferentes países del mundo llegaron a principios y mediados del siglo XX para crear una calle repleta de negocios, se va transformando a medida que la recesión se hace más cruda.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo