Llegó Odeón: mirar lo que queremos y cuando queremos

Una  plataforma argentina de video a demanda donde los usuarios ya pueden encontrar contenido audiovisual nacional: películas, series, documentales y cortos de distintos géneros y formatos

A días de finalizar el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se presentó Odeón: una  plataforma argentina de video a demanda donde los usuarios ya pueden encontrar contenido audiovisual nacional: películas, series, documentales y cortos de distintos géneros y formatos. Una especie de Netflix, pero gratuito.

La selección de contenidos, la comunicación, gestión de derechos de exhibición y el diseño gráfico de la plataforma está bajo responsabilidad del Incaa, mientras que el desarrollo tecnológico, la gestión comercial, el almacenamiento de contenidos y transmisión estará a cargo de Arsat.

A tono con las épocas

La plataforma va en sintonía con los cambios de hábito de las audiencias. Los géneros televisivos, que nacieron al calor de los géneros radiales, hoy implosionan. Tipificaciones que sirvieron para identificar una estructura narrativa, una temática y una audiencia particular para cada género. La radionovela pronto fue telenovela, los servicios informativos radiales se mudaron a la TV ocupando franjas horarias a la hora en que la familia se sentaba alrededor de la mesa: mediodía y tardecita, y los grandes espacios musicales fueron magazines con juegos y concursos. Educar, informar, entretener fue la premisa de la caja boba, denostada por la intelectualidad que disparaba desde la academia.

En la prehistórica era de los géneros televisivos a cada uno de ellos le correspondía un horario fijo. Y así, los programadores de la tele, los viejos gurúes que diseñaban la grilla con la meticulosidad de un ajedrecista –o con el sentido común de un televidente- decían qué ver y a qué hora. Y nosotros éramos una masa que consumía un relato predigerido, una especie de fast food que se ajustaba a nuestras pautas culturales, nuestras costumbres.

Y nuestras costumbres cambiaron, y vaya cómo. Desde la llegada de la TV por cable, los canales satelitales comenzaron a socavar lo que hoy ya cayó. No queremos que nos digan qué ver y a qué hora. El consumo de contenidos “a demanda” triunfa sobre las rígidas programaciones de una paleotelevisión mixturada. El concepto TV, ese artefacto electrónico que se vendía en los bazares y que ocupaba un lugar central en los livings hoy es una pantalla integrada, es un dispositivo más entre las múltiples pantallas móviles que conviven en los hogares. La TV no es sólo la TV. El soporte y el dispositivo es una excusa, hoy hay que pensar a los medios desde la generación de relatos, en función del consumo y de la interacción con los usuarios. Y los usuarios eligen.

La década de Netflix

Si pensábamos que ir a un videoclub era una experiencia anacrónica, no vale sorprenderse cuando recorremos la historia de Netflix. La empresa nació en 1997 en California, Estados Unidos, creada por Reed Hastings y Marc Randolph como un videoclub con una plataforma de video online o por correo postal. Con una ventaja sideral: el suscriptor poseía una cantidad ilimitada de alquiler de películas y no existía la demora en la devolución simplemente porque no existía devolución. Una idea sencilla y revolucionaria.

No obstante la consolidación y el crecimiento de Netflix se dio tiempo después con el servicio de visualización vía streaming. Según el diario El Economista de México, Netflix logró 57.39 millones de usuarios en el mundo al término del 2014, gracias a series como House of Cards. La plataforma permite visualizar series de televisión y películas en televisor, reproductores multimedia, Smart TV, sistema home theater, consolas y dispositivos móviles por un pago mensual de ocho dólares. El reinado e incremento de clientes fijos de la plataforma se refleja en su contabilidad: Netflix reportó una ganancia en 2014 de 4,740 millones de dólares y HBO reportó una cantidad de 5,398 millones de dólares, su principal competidor. Durante el 2014, Netflix tuvo una tasa promedio trimestral de crecimiento de 7.68% mientras que HBO registró una misma tasa de crecimiento de 1.68% en el año.

El proyecto argentino

Durante el mes de marzo se anunció que ArSat y el Incaa firmaron un acuerdo para desarrollar una plataforma de streaming online con producciones argentinas. La plataforma online de videos on demand Odeón fue calificada en su momento como  la “versión local de Netflix”. La empresa argentina de soluciones satelitales ArSat y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales está disponible en todo el país y permite visualizar gran parte de la cinematografía nacional.

El proyecto va en sintonía con otros desarrollos realizados por Incaa, ya que desde hace cuatro años, el gobierno nacional presentó la base de Contenidos Digitales Abiertos CDA: una plataforma que integra “las políticas de promoción de contenidos audiovisuales digitales que lleva adelante el Estado Nacional, a través del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios”. Según CDA, la plataforma surge a partir de la necesidad de difundir contenidos de producción nacional “cuya dinámica sea lo suficientemente ágil como para cautivar a los espectadores, actualizando e implementando nuevas tecnologías”.

La particularidad de CDA es que ofrece la modalidad video bajo demanda de manera gratuita. Permite acceder a series de ficción, documentales, unitarios, películas, deportes, eventos especiales y contenidos exclusivos, entre otros.

Concursos federales y contenidos regionales

La  plataforma de CDA se nutre de las producciones ganadoras de los concursos del Plan de Fomento TDA, disponibles actualmente en el Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentino (BACUA). En esta plataforma hay varias series santafesinas que nunca se pudieron ver en los canales de TV de la provincia, ya que Santa Fe aún no cuenta con un canal público, con lo cual es una propuesta de vanguardia para compartir producciones de escala regional. “CDA es la televisión del futuro, incorporando el aspecto social a las tecnologías de hoy, promoviendo el respeto de la diversidad cultural y siendo consecuente con el contexto actual de la comunicación”, argumentan desde la plataforma.

Los rosarinos en CDA: una propuesta entre la ficción y el documental

Para ingresar a CDA es necesario ingresar a www.cda.gob.ar

Una vez allí es posible navegar a través de un buscador o bien realizar la búsqueda a través de las categorías. Hay varias producciones rosarinas y de géneros variados.

La Nieta de Gardel, serie de ficción de Gustavo Postiglione

Es una historia que podríamos definir como un film noir, que comienza con un supuesto romance entre Carlos Gardel y Agata Galiffi, un personaje mítico que condujo la mafia argentina en la década del 30, hija del famoso Chicho Grande, que vivió en Rosario donde tenía su centro de operaciones. De esa relación entre Gardel y Agata nace una niña que a su vez tendrá otra (Laura, La nieta de Gardel), cuya aparición en la vida de Juan Foster, un tanguero devenido en detective ocasional, significará el primer paso para la resolución de un gran misterio en torno a una lata de película. Entre idas y vueltas desde los años treinta a la actualidad, se va armando el rompecabezas de una historia que a medida que avanza abrirá cada vez más puertas y, como todo relato cercano al film noir, nos demostrará que nada es lo que parece.

El Hechicero, serie de ficción de Héctor Molina

La serie narra la historia de la tripulación de “Agresivo”, un velero que aparece abandonado en el delta del Río Paraná sin dejar rastros de sus ocupantes. Una segunda tripulación compuesta por tres jóvenes amigos que lo adquieren en un remate a muy bajo valor e ignorando el origen de la nave y tras bautizarla “Hechicero”, zarpan desde Rosario con el propósito de arribar a Punta del Este. Iniciada la travesía encuentran un misterioso libro de bitácora que les irá revelando a los largo de los capítulos lo sucedido con la desaparición de la tripulación anterior.

Otros Mundos, serie de ficción de Francisco Pavanetto

La serie “Otros mundos” cuenta la historia de una niña llamada Clara, que está transitando la separación de sus padres y es fanática de las matemáticas. Ella es la única que tiene la capacidad de ver a diferentes monstruos, entre ellos al enorme, azul y tierno Soroco. Tanto su abuela como el Ruso, son los únicos que entienden cómo funciona el universo de Clara.

Tras los Pasos de El Hombre Bestia, unitario documental de Fernando Irigaray

La obsesión de un realizador por reconstruir la historia de la primera película de terror de cine argentino “El hombre bestia”, y un recorrido por la vida de Camilo Zaccaría Soprani, el enigmático cineasta, son los ejes de este documental. "Tras los pasos de El Hombre Bestia" monta un relato que revelará la historia que envuelve al mítico film y su contexto de producción en la década del ´30 en la ciudad de Rosario.

Aguafuertes, Crónicas del Litoral, ciclo documental de directores varios

Las provincias de Santa Fe y Entre Ríos comparten la particularidad geográfica impuesta por los ríos Paraná y Uruguay. Pero también, la misma raíz histórica, fraguada por sus caudillos, inmigrantes y pueblos originarios. Este ciclo, realizado por 18 directores, es una pintura fresca de la región, su cultura y su gente.

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