El sabalito en acción: a limpiar el castigado arroyo de zona norte.
El sabalito en acción: a limpiar el castigado arroyo de zona norte.

Este jueves se puso en marcha el Sabalito Barredor del Ludueña, una máquina flotante que opera en el arroyo homónimo. Este dispositivo, realizado en conjunto entre la Municipalidad y empresas privadas de la zona, limpiará la desembocadura del arroyo, junto al Parque Alem, recogiendo los residuos que allí se acumulan y mejorando la calidad del agua.

El Sabalito Barredor del Ludueña está ploteado como uno de los peces característicos del Paraná, que se alimenta chupando los sedimentos del fondo del río. La idea es que la basura que viene arrastrando durante toda su extensión por efecto de la correntada, no llegue al río y de esta forma construir un curso de agua con calidad ambiental para las personas, la flora y la fauna del Paraná.

La existencia del innovador aparato se articuló mediante un convenio entre el Estado y empresas privadas que están asentadas en la zona: el laboratorio Green Lab, el shopping Portal, Sorrento Open Club, Puerto Ludueña, Guardería Los Marinos y el Club Náutico Malvinas Argentinas.

El dispositivo recoge bolsas y envases de plástico, telgopor, latas y cualquier otro desecho que flote. La basura se atrae a la boca gracias a dos barreras flotantes de contención,que funcionan como brazos y acercan la basura.

Allí se activa una cinta transportadora perforada en la que se enredan los objetos y se levantan. La cinta lleva lo recogido por la correa hasta una tolva, por la que todo entra a un contenedor. Una vez que este recipiente se llena, es remolcado a la orilla.

En principio, el Sabalito funcionará con energía eléctrica, pero está en proceso la implementación de paneles solares como fuente secundaria de alimentación. Se trata de un desarrollo 100% local, basado en el prototipo de una máquina comedora de basura, que se implementó en la ciudad estadounidense de Baltimore para limpiar el puerto.

Las empresas involucradas invirtieron los 35 mil dólares que costó armar el Sabalito y ponerlo en funcionamiento. A su vez, el municipio se hará cargo del funcionamiento, la recolección y disposición final de los residuos que se recolecten.