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La interminable ola de calor es el tema de conversación de este verano y es también la explicación que da el secretario de Recreación y Deporte municipal, Adrián Ghilioni, a los números récord de visitas registrados en las nueve piletas que tiene la Municipalidad repartidas en la ciudad. 

Claro que hay un dato clave: la crecida del río Paraná no solo achicó las playas, sino que trajo hacia la costa muchos camalotes. Por eso son cada vez menos los bañistas que buscan un lugar en la arena y las aguas marrones. En cambio, optan por el agua clara y el pastito. 

Los números lo confirman: “La semana pasada se vendieron tickets como nunca. Tuvimos cantidades récord de revisaciones y durante el fin de semana se cortaron más de 20 mil tickets entre todas las piletas”.

Lo llamativo es que la cantidad fue muchísima también durante la semana, como el miércoles que fue una jornada agobiante, y “sólo el viernes pasado fueron más de 17 mil rosarinos al agua”, destacó Ghilioni en diálogo con Rosarioplus.com.

Las piletas municipales tienen una demanda muy grande de rosarinos, ya que el precio de la entrada es muy accesible ($10 mayores y $8 menores de 8 a 14 años), y es gratis para chicos y jubilados. Y algunas de ellas, las más grandes, son las preferidas de las familias.

La explicación de la cantidad de gente en las piletas, se debe a que “fueron muchos los días seguidos de un calor agotador”, señaló el funcionario de la cartera de Recreación, aunque admitió que la “falta” de río suma.

Los números hablan. El pasado domingo, las piletas del balneario del Saladillo tuvieron unas 5 mil personas, la del Parque del Mercado más de 3 mil, otras 2 mil personas en el Polideportivo Deliot (de zona oeste), y 2 mil más en el Polideportivo Cristalería de zona norte. En suma, el corte de tickets fue de más de 17 mil personas, “y a ellas se suma otra cantidad incalculable de jubilados y menores que no reciben tickets por entrar gratis”.

Ghilioni destacó también la gran cantidad de público que se acercó a las piletas más chicas como la del polideportivo 9 de Julio en barrio La Lata, la del barrio 7 de septiembre, o la cercana al Monumento a la Bandera, que contaron con unas 500 personas por día.

El panorama de la costa

Si bien aclaró Ghilioni que no hay zonas prohibidas para bañarse, tanto en la Rambla Catalunya como en La Florida, está complicado hacerse un lugar allí, aunque los guardavidas siguen vigilando que ningún bañista se enrede con un camalote.

“A los bañistas del río les pedimos mucha cautela, y que busquen bañarse donde no hayan camalotes”, pidió el funcionario, a la vez que recordó que lamentablemente en la rambla pública, “por la disposición del lugar, tiene muchos camalotes, cosa que padece menos el balneario con ingreso con abono de La Florida”.

Con los camalotes se han encontrado arañas, un carpincho y unas pocas víboras, pero afortunadamente, Ghilioni aseguró que “el río ahora está bajando, y los camalotes se están yendo de a poco”.