Esteban muestra las consecuencias del ataque callejero que sufrió amanos de un supuesto gendarme.
Esteban muestra las consecuencias del ataque callejero que sufrió amanos de un supuesto gendarme.

El retorno a casa luego de una noche de kick boxing puede ser más difícil que sortear los golpes de un oponente en el ring. Lo aprendió Esteban, al salir de una competencia de esa disciplina que se realizó el domingo a la noche en el hotel Ros Tower, y cuando se dirigía hacia la parada de colectivos en Catamarca y Paraguay, para tomarse el 106.

Ya era medianoche. Mientras esperaba el colectivo y le avisaba a su compañera que llegaría a su hogar en breve, un taxi frenó frente a él. Del vehículo bajó un hombre, que se identificó como miembro de Gendarmería Nacional y de forma vehemente comenzó a agredirlo. Lo redujo contra el piso, casi "al punto de asfixia", contó el joven a Rosarioplus.com.

Ante su desconcierto, el muchacho de 23 años pidió explicaciones sobre el ataque, a lo que obtuvo como respuesta más agravios. Luego de unos minutos de forcejeo, Esteban logró reponerse y echó a correr, ante la mirada amenazante del supuesto oficial de Gendarmería. A las pocas cuadras, la víctima de la agresión se encontró con dos policías a los que les pidió ayuda.

"Me quedé tranquilo porque estaba con la policía. Pero mientras le contaba lo que sucedió, llegó este supuesto gendarme, que parecía estar con ellos, y les dijo a los agentes que yo había robado en su casa", comentó. 

Ante la acusación del agresor, Esteban le mostró a los efectivos su mochila, donde tenía el uniforme y la credencial para competir en el "Kick Boxing MAX", evento al cual había asistido minutos atrás.

"En ningún momento el supuesto gendarme se identificó como tal, pero le creían a él. Mientras simulaban que hacían un cuestionario sobre quién era y de dónde venía, se burlaban, se reían, me pegaban sopapos, me verdugueaban", agregó.

Luego del interrogatorio en la calle, Esteban fue trasladado a la comisaría 2ª, en Paraguay 1100, y encerrado en el calabozo. "Antes de entrar le pedí al oficial que me dejara hacer un llamado, ya que el celular lo había perdido mientras era agredido, y avisarle a mi familia que estaba bien, aunque no lo estaba. Nunca me dejaron llamar", reveló.

Más cerca de la madrugada, Horacio, el padre del joven, se hizo presente en la dependencia policial luego de recorrer el barrio, en busca de su hijo, y concluir que podía estar demorado en la seccional. "Mi viejo llegó y preguntó por mí. Mostró una foto mía y le dijeron que estaba detenido por un robo. Inmediatamente, mi papá y mi hermana, que lo estaba acompañando, les dijeron que es imposible y le dieron los mismos datos sobre mi rutina que yo", indicó.

"No daba más, quería salir de ahí para ver a mi hijo, de 3 meses y medio, y a mi familia", recordó Esteban y añadió: "Me largué a llorar y justo pasó un policía, que había ingresado en el turno de las 8 o 9, y me dijo que me iba a dar la libertad enseguida".

Pasadas las 9 de la mañana, el joven fue autorizado a abandonar la seccional, pero antes tuvo que firmar un acta en el que se establecía que había sido arrestado por un "hurto calificado". "Firmé el acta porque me quería ir, me estaba esperando mi papá y mi hermana", dijo.

"Ellos saben que se equivocaron, porque se lo dijeron a mi hermana mientras esperaba en la comisaría", comentó.

Este martes por la mañana, la víctima de violencia institucional se presentó en el Ministerio Público de la Acusación para denunciar lo vivido y "sacar la mancha" que registraron en sus antecedentes. "Antes tenía miedo de que me roben, ahora tengo miedo a la policía y Gendarmería", concluyó el joven, que trabaja como agente de seguros, en un local del centro rosarino.

La versión de la fiscalía

Por su parte, desde el Ministerio Público de la Acusación señalaron que en horas de la madrugada del lunes, dos personas, que se encontraban trepando una reja de una vivienda de calle Sarmiento al 400, comenzaron a fugarse tras la llegada del personal policial al lugar. Las versión oficial de Fiscalía relacionó esa denuncia con la detención de Esteban B, en Tucumán al 1500.  "Los examen médicos primarios constatan lesiones que en principio corresponderían al forcejeo que se produjo al momento de la aprehensión según se informó", explicó un vocero de la Fiscalía.

El joven recuperó la libertad porque hasta ese momento no contaba con antecedentes penales. Ahora sí, porque la odisea que vivió entre la medianoche del domingo y la mañana del lunes le dejó como estigma una causa penal por y "se le formó causa por tentativa de robo".

Asimismo, el comunicado fiscal añadió: "Sobre las manifestaciones públicas del sindicado, por el momento se espera presentación de las mismas en fiscalía. La Unidad de Violencia Institucional está al tanto de las manifestaciones y solicitará declaración. Iremos actualizando", se anunció.