Un nuevo crimen estremece al departamento Rosario y anota la 31ª muerte violenta en lo que va del año. El detalle más doloroso esta vez radica en que la víctima fatal, Marcelo Procopp, murió baleada mientras esperaba por el cortejo fúnebre de su hermano Javier, también asesinado el domingo a la noche, en la puerta de su casa, en Villa Gobernador Gálvez.

Marcelo Procopp tenía 45 años, hermano mayor de Javier, asesinado 48 horas antes.

La víctima se encontraba en Suipacha al 3000, como parte del cortejo fúnebre que llevaba los restos de su hermano, Javier Procopp, asesinado el domingo a la noche en Edison al 800, por dos motociclistas armados que lo sorprendieron y lo liquidaron con seis disparos a quemarropa.

El dato clave es que el hombre asesinado esta mañana, expuso su furia por el crimen de su hermano en un móvil de El Tres, y aseguró que su hermano no estaba en una situación que propicie semejante final. 

El fiscal Gastón Ávila dijo que fueron cuatro hombres en dos motos que aguardaron la llegada del cortejo fúnebre, y que entonces lo llamaron a Marcelo Procopp de entre los deudos. Este fue a su encuentro sin sospechar lo que sobrevendría. Dos de los cuatro desconocidos sacaron pistolas y le dispararon a quemarropa al menos 12 veces. Procopp murió en el acto, mientras todas las personas en derredor corrieron espantadas.

El fiscal tenía previsto entrevistar a la víctima este miércoles para preguntarle sobre el asesinato previo de su hermano. Ahora cunde el terror en la familia Procopp ante el riesgo de que los asesinos retornen por otro crimen.

Ávila confió en valerse de las imágenes de videovigilancia para investigar el crimen. 

Aquí, las declaraciones del fiscal: