Los fiscales encargados de la investigación en torno al joven Lorenzo Altamirano que fue brutalmente asesinado a quemarropas tras ser bajado de un vehículo frente a la cancha de Newell’s Old Boys precisaron que su hipótesis principal es la más temida: no tenía o sin ninguna clase de vinculación con la economía delictiva, y por primera vez en la ciudad se elige a un ciudadano al azar para enviar mensajes mafiosos en relación a barrabravas y narcotráfico. De esta manera instaron a que los tres poderes del Estado tomen cartas en el control.

Si bien no descartaron que se trata de muchas líneas de investigación, descartaron cualquier referencia de actividad de la víctima con situaciones delictivas, y así afianzaron la línea que indica que “venia caminando por Ovidio Lagos y 27 de Febrero (una cámara capta a las 22.30), y el hecho fue a las 22.48 cuando lo ultiman frente a la cancha de Newell’s. Es decir que lo levantaron de esa esquina y a los 10 minutos lo ultimaron en la puerta de la cancha”, indicó el fiscal Luis Schappa Pietra.

De esta forma aseveró: “Nunca nos tocó un caso de esta naturaleza que hace perder cualquier tipo de límites sobre lo que está pasando. Es importante no naturalizar que estamos corriendo la vara todo el tiempo. Esto implica tomar medidas para asumir la gravedad. Desde el caso trabajamos en individualizar a las personas que cometieron el hecho y a quienes ordenaron el evento, y buscamos descubrir todas las tramas de ilícitos detrás de este evento, vinculado a la barra de Newell’s”.

El fiscal Matías Edery confirmó que Altamirano no tenía “ningún tipo de conexión con la banda de Los Monos, la barra de Newell’s ni con otra actividad ilícita. Se trata de una persona casi elegida al azar para mandar un mensaje. Tenemos un informe preliminar con la causa de muerte, y esperamos el informe más amplio para ver si tenía golpes que son esperables si se resistió al ser subido al vehículo”.

Según el funcionario “no hay dudas que el mensaje es de la dinámica de ilícitos de la barra leprosa y su relación íntima con el narcotráfico porque son una banda vinculada a esa organización”. Fue así que coincidió con su colega en analizar que “el modus operandi es más preocupante. Tenemos un caso que otra vez ha movido el límite, que venimos acostumbrados a que se corra de a poco”, y de esta forma llamó a que “todas las instancias del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, tomen conciencia de lo que está pasando”.

Los fiscales adelantaron que se reunirán con la Comisión Directiva del club rojinegro para tener mayor información sobre esos grupos delictivos.

Una pasión de Lorenzo Altamirano era viajar, como mochilero.

Mensaje mafioso y una serie de balaceras

En torno a la nota que dejaron junto al cuerpo de Lorenzo Altamirano, que rezaba “dejen de sacar los pibes del club a tirar tiros en Rosario”, el fiscal Schappa Pietra decidió relativizar: “Hay que tomar las notas con algún cuidado porque no siempre los mensajes que se envían son reales. Pero investigamos esa línea y muchas otras que pueden ser consistentes con los mensajes.

Los fiscales precisaron que esta investigación aglutina entre seis y ocho causas de balaceras más “como el ataque a la comisaría de Villa Gobernador Gálvez, a la Jefatura, al Order, con mensajes intimidantes”.

Según Edery “es una sucesión de eventos, que el inicio de esta escala de violencia puede llegar a ser el ataque al Hospital Privado de Rosario, donde atiende el presidente del equipo rojinegro Ignacio Astore, y en noviembre de 2022 su frente resultó objeto de un piedrazo con una nota que rezaba “no traicione, te matamos balas”.

También confirmaron sobre Walter Maciel, el hombre que fue herido al salir de los parrilleros de Newell’s, que “es uno de los referentes de la barra, y es una de las causas relacionadas en esta investigación”.

“Desde hace un tiempo que debemos tomar recaudos como sociedad y por eso instamos a que todas las áreas del Estado colaboren”, finalizó el fiscal Edery.