La Unidad Penitenciaria Nº 11, en la localidad de Piñero, dejó este jueves de tener señal de telefonía celular debido a la instalación de un sistema de inhibición para evitar las comunicaciones de convictos con el exterior mediante las cuales se suelen encargar delitos de todo calibre, tal como se ha comprobado en numerosas investigaciones penales. 

El ministro de Seguridad provincial, Claudio Brilloni, participó de la inauguración del sistema, consistente en ocho antenas que irradian una onda que neutraliza la conectividad en el espacio que ocupa ese establecimiento dependiente de la Dirección de Servicio Penitenciario de Santa Fe. 

La ocasión tuvo un rasgo de cierta hilaridad: la conferencia de prensa prevista no pudo transmitirse en vivo precisamente porque el sistema inaugurado impidió la conexión de los cronistas con sus radios y canales de base.

Eso mismo le pasó también al móvil de Sí 98.9. El periodista Lautaro Murialdo, junto con otros colegas, tuvo que alejarse del penal para luego realizar el reporte en el que habló el ministro Brilloni.

Unidad Penitenciaria Nº 11, en Piñero.

“Había un sistema anterior, pero ya había quedado obsoleto debido a la evolución de las tecnologías en comunicación”, aclaró Brilloni. En ese sentido, encuadró la obra en “directivas del gobernador para luchar sin cuartel contra la delincuencia, ya que está harto probado el vínculo de las cárceles con el territorio”, dijo.

El sistema inhibidor fue desarrollado por el INVAP, usina de tecnología avanzada situada en Bariloche y dependiente del gobierno de Río Negro, en base a tecnología israelí. Opera sobre el sistema 4G.

El ministro reveló que esto implicó una erogación de 1 millón de dólares. “Ya pasamos la fase de prueba y hoy iniciamos la inhibición total en el interior de la cárcel. Luego seguiremos con los penales de Las Flores y de Coronda, y del resto de las penitenciarías de la provincia de Santa Fe”, señaló.

Cómo funciona 

El dispositivo consiste en 8 equipos con sus antenas que emiten una señal de interferencia a la red de telefonía celular de modo que todo aparato que se activa para abrir un llamado encuentra antes esa señal de inhibición y no la modulación de la empresa telefónica. De esa manera, el teléfono queda sin conexión. 

El sistema se puede monitorear de manera remota y actúa sobre el predio de la penitenciaría. Dentro del penal quedan inhibidas todas las comunicaciones, de manera indiscriminada. No afecta la conectividad celular en el espacio exterior. 

Por otra parte, sí se mantienen las líneas autorizadas a partir de un refuerzo de telefonía IP, también comunicación de handies por VHF, indicó un técnico del Ministerio de Seguridad.

Está previsto sumar una 9ª antena para cuando entre en vigencia la tecnología 5G.