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El paro general de este jueves, el primero en casi 16 meses de gestión del presidente Mauricio Macri, se sintió con fuerza en Rosario. Desde temprano, la ausencia de colectivos y taxis ya marcaba un panorama diferente en las calles de la ciudad. Algunos caminando, en bici o en auto le dieron cierto movimiento a la mañana rosarina, pero muy poco en comparación con cualquier día de semana. El Movimiento Sindical Rosarino salió a las calles, mientras que agrupaciones sociales y de izquierda realizaron varios piquetes de protesta en diferentes puntos de la ciudad. A diferencia de lo que sucedió en Buenos Aires, la protesta transcurrió de manera pacífica en Rosario, excepto por un incidente con un motociclista que intentó pasar por uno de los cortes, en Circunvalación y Paso, causando heridas a una mujer y un niño.

Para los sindicatos, el paro fue un éxito. El triunvirato que conduce la CGT aseguró que la medida tuvo un nivel de adhesión "contundente" y que se desarrolló en el marco de una "jornada democrática". En ese sentido, destavaron "la contundencia, la organización y la disciplina" de los gremios confederados en esa central, pero también la adhesión de los "productores, pequeñas y medianas empresas, comerciantes" que desde su punto de vista "sienten las agresión de no ser tenidos en cuenta.

Los gremios locales también expresaron su satisfacción con el desarrollo de la jornada de protesta. “El acatamiento es muy alto, la ciudad está parada. Los negocios grandes cerraron y algunos chicos atienden sinceramente porque son afines al gobierno, así son las leyes del juego”, señaló el secretario general de la UOM Rosario, Antonio Donello. 

En las calles

Aunque la conducción nacional de la CGT no organizó movilizaciones para esta jornada de paro, el Movimiento Sindical Rosarino decidió marchar por el centro de la ciudad. Desde las 9, partieron de la Plaza Montenegro hasta el cruce de las peatonales Córdoba y San Martín, donde realizaron un acto masivo.

Más temprano, el Frente de Izquierda acompañó a los trabajadores cesanteados de General Motors con un piquete en las puertas de la planta de General Lagos. "Realmente fue masivo el acatamiento, pese a que el sindicato hizo lo posible para que la gente fuer a trabajar. Aún así nadie fue a trabajar. Por lo que vimos, en el cordón metalúrgico tuvimos la misma impresión", sostuvo el dirigente del PTS, Octavio Crivaro. Más tarde, se trasladaron a la esquina de Pellegrini y Corrientes, donde realizaron un corte de calles.

Quienes también se volcaron a las calles fueron los trabajadores de la Asociación de Empleados de Comercio. La entidad gremial se movilizó frente a empresas que habían presionado a su personal para que fuera a trabajar normalmente y no había respetado el derecho constitucional de los empleados de adherirse al paro nacional.  Juan Gómez, delegado gremial, celebró: "Tenemos un alto acatamiento. El paro es contundente". Pero explicó: "Estamos desde las cero horas manifestando frente a empresas que han ejercido presión contra los trabajadores. Es el caso de Carrefour, Makro, Coto y también la multinacional Falabella".

Agrupaciones sociales como la Corriente Clasista Combativa realizaron piquetes en varios accesos de la ciudad. El principal fue en la salida a la autopista a Buenos Aires, donde Circunvalación cruza Oroño. Con pancartas y carteles, una larga hilera de manifestantes copó desde media mañana ambas manos de la arteria clave de ingreso a la ciudad de Rosario. Había muchas familias con nenes y bebés, algunso en brazos, otros en cochecitos, pidiendo "Basta de ajuste y desocupación. Trabajo para los barrios ya".

Corte de la CCC en Circunvalación y Oroño #ParoGeneral

Publicado por RosarioPlus en Jueves, 6 de abril de 2017

En Buenos Aires, los piquetes sobre la Panamericana tuvieron momentos de alta tensión. En el cruce con la ruta 197, en el partido bonaerense de Tigre hubo algunos incidentes y Gendarmería reprimió a los manifestantes. Los efectivos utilizaron gas lacrimógeno y también un camión hidrante. "Los piquetes fueron sólo tres y la Gendarmería obstaculizó el tránsito más que nada; el que quiso pudo ir a trabajar", ironizaron luego desde la CGT.

El Gobierno, de punta

Lejos de tender puentes hacia la dirigencia gremial tras el paro, desde el gobierno de Cambiemos salieron con los tapones de punta contra la CGT. Aunque el presidente Macri no hizo alusión directa al paro, soltó una ironía en su discurso de apertura del Foro Económico Mundial que se celebra en Buenos Aires: "Qué bueno que estemos trabajando", subrayó el mandatario, oración que fue recibida con risas cómplices de parte de la audiencia, mayoritariamente compuesta por empresarios.

Sí se explayaron otros funcionarios del gobierno, como la vicepresidenta Gabriela Michetti o el Jefe de Gabinete, Marcos Peña. Para Michetti, "algunos dirigentes sindicales siguen eligiendo meterse en la pelea electoral y hacer política de la que no ayuda a nadie, en lugar de defender a sus trabajadores". "El paro es una medida extrema para tomar en momentos de fuerte autoritarismo y cuando los gobiernos no trabajan, no se esfuerzan y no se comprometen con el país. Estamos en un momento de apertura al diálogo, ya hemos conseguido acuerdos productivos en varias áreas, donde el empresariado, los sindicatos y el Gobierno hacen cada uno su propio esfuerzo para poder sacar adelante juntos el trabajo en ese sector", sostuvo.

Por su parte, Peña indicó que se trató de "un paro sindical muy focalizado en el transporte y en las grandes ciudades", que "la inmensa mayoría de los argentinos rechaza" así como también "cualquier método violento y extorsivo que quieren imponer unos pocos sobre el conjunto". "Sentimos que claramente no ha sido una expresión mayoritaria de los trabajadores ni de los argentinos", cerró.