La concejala de Iniciativa Popular (IP), Fernanda Gigliani, expresó que el contexto en que se pone a consideración este proyecto de presupuesto, es el de un brutal ajuste a nivel nacional que sin dudas pagarán los sectores medios que viven de su trabajo y los de menores recursos. 
De todos modos se acompañó en general el proyecto,  por entender que es una herramienta fundamental para ordenar el funcionamiento del municipio.

Gigliani votó en contra de la “Tasa Vial” que dispone un aumento del litro de combustible en Rosario y de la cesión de facultades al intendente para aumentar el precio del boleto de colectivo, con un esquema que generará incrementos muy por encima del poder adquisitivo de quienes hacen uso del servicio.  

“Somos conscientes que el presupuesto es la herramienta política fundamental que tiene un gobierno para llevar adelante su plan y sobre la cual no vamos a poner trabas ni dejar a la ciudad sin una Ordenanza fundamental como esta. Pero si nos vemos en la obligación de advertir que este proyecto del intendente Pablo Javkin incrementa los cargos políticos para pagar apoyos políticos. El intendente utiliza la variable de los índices de inflación para ajustar tarifas y tasas sin tener en cuenta otra variable fundamental como la de los salarios, provocando y alimentando una inercia inflacionaria que, en vez de traer claridad, oscurece”, declaró la concejala.

Las proyecciones del ejercicio para el año entrante están en consonancia con los parámetros de la nación y la provincia, refiriéndose a una inflación del 69,50% e incremento del PBI del 2,7%. “La inflación prevista es irrisoria, sin considerar que el actual gobierno nacional ya propició una devaluación del 118% y ya operó un incremento de los combustibles de casi un 60% en una sola semana. Esto va a ir de lleno a un índice inflacionario elevadísimo que estaremos conociendo en los próximos meses, y que ya estamos conociendo en las góndolas cuando queremos comprar alimentos. Pero, además, el presupuesto no especifica con qué cotización del dólar se estiman tanto los recursos como los gastos, motivo por el cual todos los ingresos que no estén  dentro de las fórmulas enunciadas por el presupuesto, constituirán un fondo de libre disponibilidad para el intendente”.

NUEVO IMPUESTO

Junto con el Presupuesto 2024, la municipalidad  incorpora  la generación de una “Tasa Vial”, que dispone un aumento en el precio del litro de combustibles en la ciudad de Rosario.

Propone la creación de una "Contribución al Mantenimiento de Vías Urbanas y Pavimentos", la cual se abonará por cada litro o fracción de combustible líquido u otros derivados de hidrocarburos, metro cúbico o fracción de gas natural comprimido (GNC). La contribución iría financiar el mantenimiento, reparación, modificación, señalización y/o mejoramiento de todo el trazado que integra la red vial.

La alícuota en concreto es 1,60% (hoy aprox. 11,20 pesos por litro -considerando $700 promedio el litro-).

Para ilustrar con datos extraídos del gremio de las estaciones de servicios, si en Rosario se venden 300 mil litros de naftas por mes, a 11 pesos que se recaudan por litro, el Municipio recauda aproximadamente $3.300.000 por mes. Al cierre del valor del dólar el viernes 15/12 banco municipal, $850, serían 3882 USD mensuales. El valor aproximado de pavimentación de una cuadra, estimado entre $1.500.000 y $2.000.000 según el grosor de la carpeta, serían entre 1764 y 2352 USD de costo. Es decir, apenas alcanza para pavimentar entre una cuadra o dos al mes, todo ello sin considerar que se estaría destinando ese fondo en su totalidad a una cuadra concreta.

“Si aplicamos esta tasa regresiva condenamos al ajuste otra vez a los que menos tienen. Pagará lo mismo un repartidor de Pedidos YA, que se traslada en moto, que el que navega un fin de semana con su embarcación por el río Paraná. Pero, además, nos preguntamos si Rosario tiene el litro de nafta más caro, no habrá una afectación en el consumo para los estacioneros locales. Cabe la posibilidad de que quienes pueden hacerlo, vayan a llenar su tanque en estaciones de Funes, Granadero Baigorria y Villa Gobernador Gálvez, por citar algunos ejemplos” opinó Gigliani.

La edila advirtió que no quedó claro en ninguna de las reuniones con representantes del ejecutivo es si están en condiciones de asegurar que no utilizarán los ingresos por la tasa vial al combustible para gastos ordinarios, en lugar de destinarse a obras que el municipio debería llevar a cabo con sus propios recursos. “ Es regresiva y perjudicial para gran parte de la ciudadanía sobre todo para los que menos tienen”, agregó.


BOLETO IMPAGABLE

Fernanda Gigliani también votó en contra de la cesión al Ejecutivo para actualizar el precio del boleto de colectivos en Rosario.

“Nunca estuvimos de acuerdo en ceder, por eso no lo acompañamos en el 2015, en el 2019 y en el 2021, todos contextos políticos económicos y sociales muy distintos. Siempre defendimos que esas facultades deben pertenecer al órgano más democrático y representativo que tiene la ciudad, el Concejo Municipal. Javkin dice que durante los últimos cuatro años Nación y Municipio lo dejaron solo, pero irónicamente no escucho al intendente y sus representantes en este cuerpo elevar la voz cuando el presidente, Javier Milei, plantea eliminar todo tipo de subsidio, incluidos los del transporte. Nosotros, siendo parte del Frente de Todos, le reclamamos oportunamente al gobierno nacional una distribución equitativa, en lo atinente a los subsidios para el transporte público, motivo por el cual logramos que el sistema SUBE llegue a la ciudad para transparentar el sistema de subsidios como así también para que los mismo vayan directamente a los usuarios y no a las empresas”, detalló la concejala.

Con las facultades cedidas, solo por citar un ejemplo, 
El precio del boleto en Rosario (periodo 2015/2019) aumentó un 415%, cerca del doble de la inflación acumulada según los datos del Indec.

En el año 2019; se votó la ordenanza 10.031 que volvió a permitir actualizar la tarifa en febrero, mayo, agosto y noviembre, respetando lo estipulado en el estudio de costos del ente de la movilidad (similar a la votada en el 2015. permitiendo además una actualización adicional cuando haya una diferencia superior al 15% entre la tarifa actualizada y el estudio de costo). Esta facultad rigió por 12 meses con una prórroga automática. Facultad que fue prorrogada en el 2021.

Pero para lo que viene, se le da al ejecutivo la posibilidad de ajustar el precio del boleto cada dos meses, en forma automática y acorde al Índice de Precios al Consumidor (IPC) en los meses de enero, marzo, mayo, julio, septiembre y noviembre considerando el último Estudio de Costos elaborado por el Ente de la Movilidad, con un cláusula de imposible cumplimiento, que devolvieran las facultades si se da una inflación interanual menor al 40 %.    

“La tarifa del boleto se fijará teniendo en cuenta la variación inflacionaria acumulada en el bimestre previo y que haya sido publicada al momento de la actualización del lPC de la Región Pampeana que elabora el Indec. En los años anteriores se tomaba como índice límite para la variación del índice de salarios elaborado mensualmente por el Indec y ahora toman el índice de Precios al Consumidor Nivel General de la Región Pampeana” de los últimos 3 meses. Con esta nueva ecuación, y con el contexto económico que vivimos, donde se prevé una inflación del 60% en los precios de productos, el valor del boleto podría aumentar mucho más que con la ecuación utilizada en los años 2015, 2019 y 2021. No se puede aumentar por inflación sin considerar salarios. Sin usuarios no hay sistema y con esta nueva ecuación habrá cada vez más rosarinos que se bajen del colectivo”, advirtió Gigliani.

La concejala dijo a la hora de votar en el recinto que “una porción importante de la sociedad confió en nosotros y nos dio la misión de ser oposición. Somos una oposición responsable que va a luchar incansablemente para evitar que a los trabajadores y las trabajadoras les toque pagar el brutal ajuste que se ha puesto en marcha”.