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La jornada en el Concejo municipal volvió a agitarse este jueves y dejó en evidencia la grieta existente entre los diferentes bloques en temas calientes como el aumento de la tarifa de colectivos y taxis. Las acusaciones de pactos secretos y no tan secretos invadieron el Palacio Vasallo y, tras muchas horas de especulación, finalizaron con el levantamiento de la sesión por falta de quórum.

La comisión de Servicios Públicos, donde tiene mayoría el oficialismo, tuvo un papel protagónico desde temprano. Allí, el socialismo trató de juntar voluntades para llevar el boleto a 8,50 pesos. Pero sólo logró la adhesión del bloque Pro, desde donde exigieron cerrar en 8 pesos.

Pero con el correr de las horas, y varias interrupciones en el medio, el número para lograr el quórum necesario no llegaba. Incluso cerca de las 14 se descartó el tratamiento y todo parecía estirarse para semana próxima.

Sin embargo, según cuentan concejales de la oposición, de manera repentina la comisión se reunió nuevamente pero sólo con ediles del oficialismo y el Pro. “Escuchamos rumores de acuerdo del Pro y el socialismo, a 8 y 8,50 pesos para el colectivo. Luego hubo reuniones entre ellos, y a las 19 llegan con el despacho firmado por 4 concejales para llevar al recinto”, comentó el radical Jorge Boasso.

El despacho fue firmado y eso llevó la tensión a su punto más alto y dividió las aguas. Por un lado, los nueve concejales del oficialismo y los cinco del Pro, y en la otra orilla los 14 ediles restantes que sólo proponían tratar en el recinto el aumento de taxis que se había destrabado el lunes.

“Nos reunimos los 14 concejales de la oposición y dijimos que había que terminar con esta mayoría automática, con discusiones puertas cerradas y el acuerdo bilateral. Y decidimos no dar quorum, sino se le metía la mano en el bolsillo la mano como hicieron el 10 de diciembre”, apuntó Boasso, quien recordó la noche en que se votó el presupuesto y suba de TGI a libro cerrado, y en la que también se eligió a Daniela León como presidente del Concejo.

Las negociaciones buscaban tentar a un concejal, sólo uno para para poder dar quórum, pero finalmente la sesión cayó. El presidente del bloque socialista, Horacio Ghirardi, denunció que “se produjo un extraño pacto entre antiguos concejales y otros que dicen representar a la nueva política” para no dar quórum en la sesión.

Verónica Irizar, del mismo espacio político, fue mucho más allá, y consideró que “fracasó la democracia”. Por su parte Norma López opinó: "Durante todo el día los concejales del PS y PRO negociaron a espaldas de los rosarinos un incremento que profundiza el tarifazo en nuestra provincia”.

El lunes comenzará de nuevo el tratamiento con distintos ánimos aunque a contrarreloj y con la presión de los taxistas que anunciaron que no esperarán más ya que descontaban que tendrían el aumento este jueves.