La Justicia federal rechazó esta semana una cautelar que había pedido (y conseguido) una agroexportadora de Rosario, con el propósito de evitar la sanción del Banco Central que la sacó del comercio granario por operaciones sospechosas en la liquidación de divisas.

El juez en lo Contencioso Administrativo Federal Nº 1 de Buenos Aires, Enrique Alonso Regueira denegó la estrategia judicial de la empresa Díaz y Forti, con oficinas en Puerto Norte, excluida de la operatoria de granos por la autoridad monetaria.

El viernes 4  de diciembre, casi en paralelo con el comienzo de la huelga aceitera que paralizó este mes el complejo agroexportador del gran Rosario, el Banco Central de la Nación  sancionó a la agroexportadora Diaz & Forti al excluirla del Registro Único de Operadores de Granos (Ruca) e inhabilitarla para comprar, vender, recibir y despachar cereales. 

La empresa es parte del Grupo Olio, y pasó a la primera plana del sector cuando comenzó a operar a fasón en las instalaciones de la empresa Vicentin. El Banco Central ordenó a la Aduana que saque a la empresa del registro que permite exportar e importar 

Según el argumento de la entidad oficial Diaz & Forti no liquidó exportaciones por 450 millones de dólares en tiempo y forma, y así dejó de ingresar las divisas por el 97% de sus ventas al exterior en el período que tomó posesión de las plantas que el gigante de Avellaneda, hoy en concurso de acreedores, tiene en el cordón industrial.

La medida fue posible gracias a la resolución 132/2020 del Ministerio de Agricultura oficializada el 1º de diciembre, días antes de la expulsión de Diaz & Forti del RUCA. 

Esta resolución, que parece tener a Diaz & Forti como caso ejemplificador para todo el sector, se dio en medio de la gran caída de liquidación de divisas provenientes de la agroexportación que se calcula habría llegado este año a solo el 15% de lo que fue la liquidación de dólares del año anterior, lo que se traduce en un caída de u$s3.700 millones menos que ingresaron a la economía nacional.

Una caída que muchos analistas conciben como parte de la presión devaluatoria impulsada por el lobby agroexportador, y también como estrategia financiera de la empresa para aprovechar las jugosas ganancias que reportan las operaciones con contado con liqui a las que se sospecha se destinan los dólares no liquidados.

La empresa había pedido la cautelar para seguir operando con el argumento de que hubo "animosidad en su contra" por parte del gobierno. Se basó en que quince días antes de la exclusión del RUCA por pedido del BCRA, el Ministerio de Agricultura también la sancionó y la tuvo cinco días fuera del registro con el argumento de que granos que la firma había entregado a Cofco y Renova con destino de molienda terminaron siendo exportados como poroto.

 

 

La empresa había conseguido hace una semana que el juez Regueira acepte la cautelar y ordene al Banco Central (BCRA), a la AFIP y al Ministerio de Agricultura que “levanten todo tipo de restricción” sobre la operatoria de Díaz y Forti, pero este miércoles el mismo juzgado rechazó la cautelar con el argumento de que la empresa no logró acreditar “con el debido sustento y verosimilitud” su principal argumento que se apoyaba en que la suspendieron aplicando retroactivamente una nueva norma que debería regir para los despachos realizados con posterioridad a la puesta en vigencia de la norma.

El fallo advierte que "no surge prima facie acreditada la verosimilitud del derecho en la medida necesaria para la concesión de la medida cautelar pretendida".

Los puestos de trabajo

El fallo se conoce a dos días de entrar en vigencia el nuevo contrato de fasón con Vicentin, lo que generó gran incertidumbre entre los más de 1.200 trabajadores que sostuvieron su fuente de trabajo a través de los contratos a fasón que tiene centralmente Díaz & Forti con ellos para operar la planta y el puerto de San Lorenzo (200 mil toneladas mensuales).

Luego de que el juez que lleva adelante el concurso de acreedores, Fabian Lorenzini, autorizase en octubre nuevos contratos a fasón, los directivos de Vicentin anunciaron la extensión de los mismos con el Grupo Olio por 300 mil toneladas mensuales para el 2021, lo que permitiría mantener la actividad, los ingresos de Vicentin y las fuentes de trabajo. 

El nuevo convenio contempla que el Grupo Olio procese y embarque en las plantas e Vicentin ubicadas al norte de Rosario 300.000 toneladas de soja y 50.000 de girasol al mes, durante los próximos dos años.

La sospecha

Detrás del salto a primera plana de la pequeña firma comercializadora que hasta 2019 operaba en el mercado de manera marginal (de un pequeño volumen de exportaciones en 2019 que no superaba los 4 millones de u$s, entre mayo y octubre de este año acumuló operaciones por 630 millones de u$s) los investigadores del Banco Nación Alejandro Gaggero y Gustavo García Zanotti ponen la lupa sobre el meteórico crecimiento y sus fuentes de financiamiento.

Los autores del informe sospechan además que los "nuevos actores" pueden ser una pantalla a través de la cual Vicentin sigue operando. Segun Gaggero y Zanotti la empresa es "una comercializadora que hasta su incorporación al grupo tenía un volumen de negocio acotado y que prácticamente no cuenta con activos físicos (...). La crisis de Vicentin le permitió realizar contratos de fasón con la empresa para procesar soja y utilizar sus instalaciones portuarias para exportar granos"

Entre Glencore, socio de Vicentin en Renova, y Díaz & Forti, se quedaron con el volumen total de las operaciones de exportación de Vicentin, incluida la reexportación de soja importada desde Paraguay y en ambos casos toda la operatoria se montó a través de la utilización de la capacidad instalada de Vicentin.

Según el cita el diario Pagina 12 el director del Banco Nación Claudio Lozano afirma que "en el contexto de la crisis de Vicentin, Glencore y Diaz & Forti son los que están reemplazando en la práctica a Vicentin en la exportación de granos. Queda claro que Vicentin es uno solo, que son la misma cosa, que siguen vendiendo y liquidando patrimonio sin pagarle a los acreedores y que siguen participando a través de terceros en las exportaciones de la producción argentina. Es importante intervenir para que aquí no se consume una nueva estafa".