¿Y el caos dónde está?

El pasado 30 de marzo, el Indec publicó un informe de prensa de dos páginas, bien corto, contundente y por sobre todas las cosas contradiciendo el diagnóstico que el presidente Mauricio Macri hiciera el primero de marzo sobre la situación económica general. Se trata de un producto informativo que empieza a quebrar el apagón estadístico, supervisado por el nuevo titular del Indec, Jorge Todesca, a pesar del conflicto suscitado con el despido de la funcionaria Graciela Bevacqua. Es el gobierno de Macri el firmante del parte de prensa.

Según el informe, en un detallado cuadro de la segunda página, Argentina creció en su producto bruto interno un 2,1% respecto del año 2014. No es una gran tasa, por el contrario es modesta pero es la resultante de un conjunto de situaciones favorables y desfavorables. La contracción de la economía brasileña achicó el mercado de exportación de nuestro complejo automotriz, la caída o estancamiento del precio de algunos de nuestros productos de exportación también jugó en contra, la escasez de divisas produjo un diferimiento en determinadas importaciones críticas. Sin embargo, lo que rompió la racha fue el comportamiento del mercado interno fruto del sostenimiento de un grupo de programas anticíclicos de corto plazo que permitieron surfear el vendaval que recorre la economía internacional. Este tipo de intervenciones no son del agrado de la nueva administración porque concibe que alteran el desempeño “natural” de la economía. En consecuencia se trataría –según esa óptica- de una distorsión. Claro que una distorsión que hace posible el mantenimiento de la actividad, el empleo y en parte el poder de compra del salario.

La curiosidad: el sector agropecuario es el que más creció, 6,4% respecto del 2014. La declamada crisis de las economías regionales y la producción rural no parece compatible con este dato que publicó el nuevo gobierno. La actividad de la construcción le sigue con un 5% de crecimiento, guarismo vinculado con el peso de los programas de vivienda y de obra pública. En tercer lugar se ubica el sector de electricidad, gas y agua cuyo crecimiento fue de 3,9%.

La actividad industrial –en cambio– sufrió una caída de 1%, explicada esencial aunque no exclusivamente por la realidad del complejo automotriz.

Ahora tendremos que esperar el 29 de junio de 2016, día en que Indec publicará el comportamiento del 1er trimestre del 2016, de responsabilidad íntegra del gobierno de Cambiemos.

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