sec-corbata

La batalla comunicacional entre la provincia y Nación

El gobierno santafesino disimuló poco su malestar por la actitud de la administración Macri en la búsqueda de los tres prófugos. Por eso hubo olor a revancha en las declaraciones de los hombres de Lifschitz

La captura de los prófugos generó una batalla comunicacional entre los Ministerios de Seguridad de la Nación y de la Provincia de Santa Fe, que tuvo su rodaje de acuerdo con el rol de las fuerzas policiales en la búsqueda. Finalmente, la Policía santafesina, ignorada por las fuerzas federales que no avisaron del despliegue sino hasta dos horas después del primer enfrentamiento, logró capturar a los tres evadidos. Y la administración del Frente Progresista no dudó en cargarse la medalla y acaparar el rédito político, por más que Bullrich haya hablado de “trabajo en equipo”. 

Hasta el vicegobernador Carlos Fascendini se adelantó a todos y fue el primero en anunciar que los dos fugitivos que quedaban acababan de caer detenidos en Cayastá. El número dos del Ejecutivo santafesino es radical, y por lo tanto su partido se alinea con el gobierno de Cambiemos a nivel nacional, por más que él diga priorizar su pertenencia al Frente Progresista. Fascendini cantó victoria y, de alguna manera, tuvo sabor a revancha por el intento del gobierno nacional de recapturar a los tres prófugos en Santa Fe y llevárselos de regreso a prisión, crédito político incluido.

La versión sobre la captura de los tres prófugos que durante unas horas del sábado fue dada como cierta, se convirtió un papelón comunicacional luego de que la policía santafesina se distanciara y aclarara que sólo Martín Lanatta estaba detenido. Hasta el presidente Mauricio Macri dio por cierta la triple captura.

Bullrich habló de una “información falsa”

Quien recibió el coletazo y las críticas fue la misma ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich. Tras volar a Sauce Viejo, montó una conferencia de prensa donde aclaró que habían recibido “información falsa para darle tiempo a los otros dos prófugos”, y sugirió alguna complicidad de la policía santafesina con los evadidos. Incluso se reflotó la idea de la pata de una banda narco en el territorio santafesino. Algo se había roto.

La acusación resonó dentro del área de seguridad provincial, pero la tensión ya se había iniciado días atrás. Los allanamientos librados por el juez federal, Sergio Torres, el jueves a la madrugada en San Carlos Sud, fueron ejecutados por Gendarmería sin ningún tipo de aviso a la cúpula policial de la provincia, actitud que cayó muy mal en el Ministerio de Seguridad de Santa Fe.

Pero la captura frustrada le dio el pie a la Santafesina para reclamar un papel de mayor relevancia en el comando operativo. Finalmente, el sábado por la mañana la policía provincial capturó con ayuda de vecinos y de un ingeniero santafesino que estuvo momentáneamente como rehén del trío, a Martín Lanatta. Luego de la versión errónea que daba por detenido a los tres prófugos, el jefe de la policía de Santa Fe, Rafael Grau, aclaró que sólo el mayor de los Lanatta estaba en una celda de Cayastá.

Minutos después, el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, recalcó ante los micrófonos la tarea de la santafesina, y el gobernador, Miguel Lifschitz había hecho lo propio vía Twitter, aunque de manera equivocada hablaba de la captura de los tres prófugos. Aún no se sabe quién inició la información falsa o qué asidero tuvo el error, por más que Pullaro se distanciara y dijera que “siempre hablamos de un detenido”.

  

La aclaración de Grau de alguna manera lograba hacerse con la victoria de la captura del hombre más buscado, pero además arrimaba un poroto para el lado provincial. Esta suerte de consagración llegó el lunes por la mañana cuando las TOE, el grupo especial de Santa Fe, atrapó a los otros dos y sin disparar un tiro.

La confirmación más esperada la dio rápidamente el vicegobernador de Santa Fe, Carlos Fascendini a medios nacionales, adelantándose a la comunicación oficial del Ministerio de Seguridad de la Nación, y devolviéndole el vuelto por las suspicacias.

Horas después en conferencia de prensa, Patricia Bullrich aclaró que “se ha trabajado en equipo” entre todas las fuerzas para lograr las capturas. Pero Pullaro no dejó pasar la oportunidad de estar sentado a su lado y asestó: “Fue un trabajo coordinado, pero dejeme ministra “agradecerle a la policía de Santa Fe y al jefe Rafael Grau, a Adrián Forni de las TOE y a los demás jefes”. En la sala se escucharon fuertes aplausos. 

Queda descontado que la saga de los prófugos será exaltada por el gobierno socialista como una victoria propia para depurar la imagen de la policía santafesina.   

 

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo