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Michelle Vargas Lobo es travesti, militante de Comunidad Trans y la Casa de las Locas, y desde ahora trabajadora del Concejo Municipal de Rosario. Será asesora de Alejandra Gómez Sáenz, la concejala del peronismo que asumió este jueves en lugar de Roberto Sukerman. Desde la banca en el Palacio Vasallo ambas buscarán marcar una agenda diferente. 

“La palabra referente me da mucho pudor aunque no parezca. Tomo como una gran responsabilidad el lugar que me toca, el de visibilizar un montón de cuestiones” dijo en diálogo con Rosarioplus.com

Michelle tiene 38 años y milita hace más de diez. Terminó la secundaria, cursa enfermería y desde este jueves tendrá una voz en la agenda política de la ciudad. “Me ven a mí y piensan que mi realidad es la de las chicas y yo soy la excepción” sostuvo con firmeza.

Ella sabe que no es "la regla" y lo repite hasta el cansancio. Lo que para muchos son derechos, como el trabajo, la educación y la salud, los define como privilegios. “Tengo 38 años que es muchísimo. Tenemos un promedio de vida de 35 años y yo lo he superado. Cuando las personas hoy en día son mucho más longevas, nosotras tenemos un promedio de vida cada vez peor”, describió.

“Ojalá todas estuvieran estudiando en la facultad, ojalá todas hubiesen dejado el consumo, no va a pasar eso. Tenemos que generar políticas para todas esas compañeras, hacernos cargo de que hubo un Estado ausente” trazó la flamante asesora como objetivo principal de su participación el cuerpo legislativo de la ciudad. 

En sintonía con la edila Gómez Sáenz, a quien acompañará en su equipo, liga su recorrido a la militancia y no al activismo y lo define como un momento cúspide de su vida. “Cuando empecé a militar empecé a entender que yo tenía derechos, que tenía otra proyección para mi vida. Pensé que mi destino era estar parada en un esquina, ser objeto de burla, discriminación, expulsión. Pensé que esa era mi función porque eso es lo que la sociedad nos quiere hacer creer, que ser diferente al sistema binario debe ser excluido” dijo Vargas Lobo. 

Y agregó: “Yo también tengo derecho a estudiar, a soñar con una casa, a atenderme en un hospital. Empecé a formarme y proyectarme. La militancia me cambió la perspectiva”. 

La peronista hace hincapié en la apuesta que significa para el bloque Frente de Todos-PJ su incorporación y afirma que “siempre han sabido politizar a sectores que históricamente fueron vulnerados”. Dicho sector ya había sentado precedente anteriormente en el Palacio Vasallo al incluir a Michelle Mendoza en el equipo de trabajo de Eduardo Toniolli. 

Agenda diversa para el 2020

La diversidad tiene que ser transversal a la política en sí misma y en ese sentido la voz de Michelle será importante para representar a un colectivo siempre vulnerado.

“Nosotras venimos descreídas de la política, históricamente los políticos nunca legislaron para nosotras” puntualizó con crudeza y destacó los avances realizados en los últimos años: “Hay una época que marca el kirchnerismo. donde se empezó a hablar de diversidad y ampliación de derechos, donde pudimos empezar a pensarnos como sujetas políticas a partir de la ley de ESI que fue en 2006. Después vino el Matrimonio Igualitario, la Identidad de Género. Todo lo que hemos conquistado en políticas públicas vino de la mano del kirchnerismo. 

“Todo lo que pueda llegar a hacer lo voy a hacer pensando en las compañeras. Sé lo que es pasar hambre, ir a alquilar y que no te quieran alquilar porque sos travesti, ir a estudiar y no poder porque te discriminan,  ir al hospital y que las miradas y las burlas sean recurrentes. Lo viví en carne propia y sé cuáles son las consecuencias de estos actos” destacó a este medio.

“Esto no lo vivo como un paso. Es una puerta que se nos abre, la puerta para que se abran más puertas todavía. Buscamos mejorar la calidad de vida de las compañeras” adelantó. 

La voz de una generación 

Vargas Lobo plantea una diferenciación “de proyecciones” entre las trans y travestis jóvenes y las más grandes. “Las que tenemos 30 para arriba somos una generación que no tenemos estudios, que nos echaron de nuestras casas, de las escuelas. Vivías presa por andar vestida de mujer, no pudiste estudiar, tenés problemas de salud, de consumo, de vivienda” contó. 

La militante de Comunidad Trans recibió el rechazo de su familia y desde los 14 años comenzó a patear la calle. “Yo me crié a los ponchazos, no existía la Identidad de Género ni los cupos laborales. No sabía qué era lo que me pasaba, nadie me dijo sos trans o travesti. Me dijeron que era enferma, mi familia me pegaba, realmente la pasé mal. Pero mi familia también fue víctima del Estado” remarcó. 

“El Estado tiene que buscar alguna estrategia de que incentive a la contratación de las personas travestis y trans. No a las que tienen 20 años y son divinas, bellas y princesas. Las travas, las que venimos de los barrios, las que salimos de la heteronorma, esas son las que hoy en día necesitamos una mano” diferenció.

Cupo laboral trans

En octubre de este año se aprobó en el Senado el cupo laboral trans, que garantiza un piso mínimo de inclusión laboral de personas de este colectivo en el empleo público dentro del Estado santafesino. Un día histórico para el colectivo LGBTQ y un paso más en la ampliación derechos. 

“Todo lo que tenga que ver con cupos para nosotras es un marco. Sabemos que no va a resolver la vida de las personas travestis trans pero sienta un precedente” opinó la asesora peronista. 

Para Vargas Lobos el cupo laboral trans es “darle la posibilidad a esa compañera de que se proyecte, que sepa que a fin de mes va a tener su sueldo y no va a tener que estar con 40 años, problemas de salud, llena de siliconas, pensando que va a tener que salir a la noche a trabajar”. 

La inclusión laboral será un eje fundamental de cara a la agenda legislativa de 2020. “Tenemos marco legislativo, tenemos cupo laboral en la Provincia, en la Municipalidad, en la UNR. Hay que ver cómo usamos este marco legislativo. No es que las herramientas no están” describió.

“Una trava presidenta”

Michelle se mostró optimista con el porvenir del paso de Gómez Sáenz en el Palacio Vasallo. “Creo que vamos a marcar algo. Las travas llegamos para cambiar desde el amor. El amor que nunca nos dieron, el amor y la política cambian las políticas y son las convicciones de las personas peronistas” 

Pretende seguir creciendo en la política y cree que este podría ser el primer paso. “Me encantaría que el próximo sea una banca” expresa con deseo. “Yo quiero seguir creciendo dentro de la política. Creo que es la única manera. Yo sueño con que alguna vez va a haber una trava presidenta”. 

Se niega a ser considerada referente o ejemplo, sin embargo el nombre de Michelle Vargas Lobos se circunscribe en el camino hacia una Rosario más inclusiva y para todos.