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Carlos “Bocacha” Orellano, el joven que murió el pasado 24 de febrero en circunstancias que aún se investigan ya que su cuerpo fue hallado en el río Paraná tras una noche en el boliche Ming, cumpliría sus 24 años el próximo martes 5 de mayo.

A sus familiares y amigos, el difícil marco de la cuarentena no les impidió organizar con cuidado la noble tarea de cumplir un sueño de Bocacha, el de tener un merendero para ayudar a los vecinos que más lo necesitan del barrio Emplame Graneros, para recordarlo como era él, y seguir reclamando justicia.

Organizaron una olla popular en su memoria: el menú será un rico locro, comida nacional de los trabajadores. Irán a retirar el locro de a un vecino por familia, para evitar el conglomerado de personas. El evento será a partir de las 12 del mediodía del martes, y es por eso que se están recibiendo donaciones de pan, maíz blanco, pimentón, verduras (zapallo cabutia, cebolla de verdeo), cerdo (patita o cuerito), carne (puchero, rabo, falda), o cualquier otra comida (para donar).

La hermana de Carlos, Noelia Orellano relató a Rosarioplus.com que  “Carlitos siempre contaba a los amigos y a la familia que su sueño era tener un comedor en nuestro barrio, porque es de trabajadores carenciados, la mayoría son albañiles, y ahora por la cuarentena no están pudiendo salir a trabajar”.

Es por eso que los más cercanos de Bocacha decidieron cumplir ese sueño, “para recordarlo así, solidario como era”. Es el primer evento, pero el objetivo es organizar de a poco el merendero, o eventos de donaciones, y Noelia aclaró: “Contamos con permiso de circular y algunos vehículos, para poder buscar donaciones para este locro, y ya nos organizamos para trabajar con las normas de higiene de la emergencia sanitaria”.

Reciben las donaciones de comida hasta este lunes por la tarde, para tener los elementos a tiempo para cocinar el martes. Para donar, es necesario contactar para coordinar, a los números 156 922331 (Noelia), 153 509157 (Anahí) o 156 437015 (Victoria).

Una causa que avanza poco 

En la causa por la muerte de Orellano que ya lleva más de dos meses no hay acusados, por ende no hay imputaciones ni presos. Si bien sus familiares están en constante comunicación con su abogado, no tuvieron demasiadas novedades de avances en la causa para determinar qué ocurrió en la noche del 24 de febrero en el pub Ming, y por qué apareció sin vida en el río Paraná.

“No tenemos avances en la causa, pero sabemos que fue asesinado, y como ya hubo sospechas de mal manejo en el Instituto Médico Legal, por lo menos nos aseguraron que las pruebas ya fueron remitidas al laboratorio de la Corte Suprema de Justicia”, puntualizó la hermana de Bocacha.

Noelia manifestó que su familia siente bronca y miedo de saber que “los policías que estuvieron esa noche siguen trabajando en la calle, y están armados, siguen teniendo el poder, y no sabemos si algún día no querrán amenazarnos por seguir en la causa”. Aseguró: “No podemos salir pero que sepan que seguiremos reclamando justicia”.

Es por este panorama desalentador, y por que no hay testigos presenciales en la causa, que Noelia aprovechó para reclamar “si alguien que esa noche fue al boliche y vio algo, que se anime a hablar en la Justicia, que declare como testigo protegido, porque entendemos el miedo a represalias”.