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Las autoridades la Escuela Nº 1.240, de Mitre al 1600, realizaron junto a padres, alumnos y docentes un abrazo solidario para denunciar graves irregularidades acerca de las condiciones en que se dictan las clases. Señalan que se planificaron obras que no se terminaron a tiempo y que en el inicio del ciclo lectivo los chicos transitan junto a materiales y los obreros, sin respeto por las normas de seguridad.

El reclamo fue acompañado por dirigentes de Amsafé Rosario, quienes hicieron pública la denuncia. En el centenario edificio, ubicado en Mitre 1648, conviven dos turnos de nivel primario, la Media Nº 257 y el EEMPA Nº 1168. En enero, el Ministerio de Educación trazó el plan de refacciones parciales ante los reiterados reclamos por las malas condiciones del inmueble.  

Claudia Rivas, delegada gremial, explicó que “los problemas vienen de hace tiempo” y que ya en 2014, en el marco de un relevamiento que el gremio realizó en todas las escuelas de la ciudad, se redactó un “mapa de riesgo” al detectar graves inconvenientes edilicios. A principio de año, el gobierno provincial empezó con los trabajos más urgentes.

“Es obvio que ante una estructura edilicia que tiene siglo, con techos de otras alturas, espacios áulicos que no son los que se construyen en la actualidad, los arreglos son parches y no soluciones de fondo. Pero al menos significaba que deje de haber tantos problemas de humedad, revoque, entre otros graves inconvenientes”, agregó Rivas.

En febrero, se inició la refacción del salón de actos, en el primer piso. Una vez terminados los trabajos, allí deberían funcionar dos “nuevas” aulas, más pequeñas. Sin embargo, a la fecha de iniciación del ciclo lectivo, los trabajos no habían concluido. Por lo cual, desde la escuela, padres y docentes elevaron una queja.

Desde el Ministerio de Educación, la supervisora correspondiente reasignó nuevos salones a los grados más bajos de primario, en una “casa habitación” dentro del edificio, en la que funcionaban hasta el año pasado las áreas especiales. Para el nivel secundario, no quedó otra alternativa que dar clases en medio de los obreros y los materiales.

“Desde Amsafe Rosario hicimos un nuevo relevamiento en base al Protocolo de Escuelas en Obras. Y advertimos, con la firma de un ingeniero, que al 15 de marzo existían al menos 17 contravenciones e incumplimientos a las normas de higiene y seguridad”, subrayó Rivas.

La denuncia se materializó este jueves en un abrazo solidario. Recién después de este reclamo, la empresa constructora puso una media sombra para vallar la zona adonde acopian materiales. “Hasta el miércoles a la tarde, los chicos en el recreo jugaban en ese mismo lugar”, denunció Rivas.

Como muestra de las negligencias con las que se está realizando la obra, mientras se organizaba el saludo de ingreso al turno tarde y el abrazo con padres y alumnos de nivel primario, un camión descargaba e ingresaba pallets de baldosas, que entraban al edificio junto con los chicos.

El listado de las irregularidades

Días atrás, un ingeniero realizó un relevamiento de higiene y seguridad en la escuela. Detectó 17 anomalías.

-Materiales de construcción nuevos y desechados, apilados sin orden en la esquina noreste del patio ubicado en planta baja.

-Cañería de gas sin pintura reglamentaria y en mal estado en el patio ubicado en las paredes sur, este y norte del ubicado en planta baja.

-Mampostería en mal estado en la pared sur del primer piso observada desde el patio ubicado en planta baja.

-Bancos en desuso ubicados en el pasaje del patio a las aulas.

-Cable de electricidad colgante en el mismo lugar, pared oeste.

-Personal trabajando en el primer piso sin elementos de protección personal.

-Instalación eléctrica para la obra en mal estado y tomada por una zapatilla a través de un tomacorriente de un pasillo de la escuela.

-No tiene cortacorriente ni llave térmica ni caja.

-Pozos a lo ancho en el pasillo que une los salones del primer piso, sin vallado ni protección de ningún tipo.

-Personal de la obra utilizando un martillo de percusión eléctrico para romper paredes generando ruido y polvillo sin delimitación de zona de trabajo.

- El ruido, medido a 8 metros del punto de impacto del martillo eléctrico es de 75 decibeles.

-Personal sin baño propio.

-Salón identificado con el cartel EESO 257 2C cuenta con pantalla de gas, unido con caño de cobre, al caño principal de gas sin pintura reglamentaria, no respetando la altura reglamentaria y sin llave de corte en buen estado (sin manija).

-Pisos en mal estado y con tablones colocados a modo de parche con clavos metálicos o tornillos.

-Sillas en mal estado de conservación y con tablas de asientos rotas.

-En la planta baja, debajo de la obra en construcción se mide el ruido acusando 83 decibeles.

-Salón identificado con el cartel EESO 257 3C posee un extintor con fecha de vencimiento expirada y cuyo manómetro acusa recarga.