El pasado jueves el cine El Cairo se colmó de gente en un cierre de etapa emotivo, porque familiares de las 22 víctimas de la explosión de Salta 2141, vecinos sobrevivientes y rescatistas pudieron ver el resultado del film "22 libros abiertos" que narra su historia, a manos del realizador rosarino Héctor "Nene" Molina.

En los primeros minutos del film, se ve una mujer preparando el desayuno, revuelve su café lentamente, amanece y hace frío. De repente hay cortinas que vuelan, luego se queman, e ingresa humo, vuelan escombros. Es la única ficción de todo el relato, con la actuación de Josefina Invaldi.

La productora del film Florencia Lattuada relató a Rosarioplus.com que “después de ver la película algunos de los familiares estaban muy conmovidos, y los sobrevivientes dijeron que sentían al fin haber tenido voz en esta historia”. Adelantó a este medio que el estreno al público será entre febrero y marzo de 2020, en el cine El Cairo, y agregó: “Buscaremos en algún cine comercial también, para después recorrer algún festival y distribución en el país”.

Marcela Nissoria, familiar de Hugo Montefusco, al finalizar el documental con la sala llena, pidió al público presente que “la sociedad no deje solos a los familiares en el pedido de Justicia”, ante la causa que culminó en julio pasado con la mayoría de los acusados absueltos.

Molina estaba entusiasmado, porque si bien era una película sobre una tragedia, la búsqueda del sentido era desde el canto a la vida, tal fuel la búsqueda con el videoclip que realizó en paralelo, compuesto por Carlo Seminara y Alejandro Bluhr, con decenas de percusionistas, bailarines y músicos.

Precisó sobre el origen de la película: “Hice esta película porque me lo pidió la Chiqui (González, ministra de Cultura), antes no me lo hubiera imaginado nunca. Me dijo ‘Tenemos un proyecto para que hagas’, y yo le dije que no, le agradecí sin preguntar, pero a los dos días me ofreció hacer una pelicula sobre calle Salta, entonces le dije que sí, que me interesaba. Entonces me contó que la provincia iba a expropiar el terreno, y le pregunté como era el proyecto. Pero ella sólo me respondió: ‘No sé, que estén presente la luz, el agua y el árbol”. Fue entonces que Molina no entendió nada. “¿Qué árbol? Yo no tenía idea que un jacarandá en la puerta quedó quemado como un fósforo y a los seis meses floreció”.

El jacarandá sobreviviente tiene una placa debajo. Escena de 
músicos frente al edificio de Salta 2141.
El jacarandá sobreviviente tiene una placa debajo. Escena de  músicos frente al edificio de Salta 2141.

Chiqui le dio total libertad sobre el contenido de la película, y el Nene aseguró: “No quería terminarla sin dar cuenta de nuestra mirada sobre la justicia. Cuando terminamos de producirla, justo fue la sentencia, preveíamos ese resultado, y dejamos que hable sola. Pensamos tomar el recaudo de que nos digan algo, pero los hechos hablaron en vez de nosotros, la sentencia y los familiares. No nos podemos permitir pasar por la vida haciéndonos los boludos, no ser héroes sino laburantes y contar lo que pasó”.

El trabajo audiovisual, de 88 minutos de impecable producción, narra los testimonios de personal de una empresa de televisión por cable y un taxista que estaban por la zona al momento de la explosión, familiares de las víctimas, sobrevivientes de la tragedia, rescatistas y bomberos, entre otros. También hay imágenes de archivo cedidas por distintos canales que cubrieron la noticia y fotografías de esa jornada, los días posteriores y de las víctimas.

Emociones encontradas del Nene

El cineasta seguró haber visto varias veces la película, y sin embargo no haber podido nunca tomar distancia de la emoción. Varias veces destacó que fue “un privilegio hacer este film para ser testigo de escuchar estas historias y contarlas, y de este hecho que la ciudad se la apropió. No hay persona que no recuerde qué estaba haciendo cuando explotó el edificio de Salta 2141”.

Recordó: “Como todos recuerdan qué hacían ese martes de invierno a las 9.38, yo ese día hubiera llevado a una novia de esa época a su clase de yoga, que era al lado de la explosión. Y no tuvo yoga porque era día de luna llena, y la profesora les dijo que no había clase.  No fuimos a esa cuadra esa mañana, pero con la tragedia hice esta película, y le agradecí a la tanto luna”.

El rescatista que entrevistó en el documental parece inexpresivo, “es un rambo que rescata gente atrapada en accidentes, y cuando relató que el primer rescate que hizo de Salta 2141, dijo ‘sacamos al primer ser vivo’. No entendí por qué dijo eso en vez de ‘personas’, hasta que dijo que era Abril, la perra labradora de Maria Emilia, una joven de 28 años que murió, y esa perra estaba abrazándola protegiéndola, y al rescatista se le aguaron los ojos.

Fue entonces que el Nene le pidió a la productora que en la película se incluyera a los perros rescatistas, entendió que son protagonistas también de esta historia de muertes, supervivencias y héroes anónimos.