La comisión directiva del Barcelona intenta continuar su rutina con el menor impacto posible por el anuncio de Lionel Messi de marcharse del club. Este miércoles hubo presentación del portugués Francisco Trincão, y fue el director deportivo, Ramón Planes, el que dio la cara y no pudo evitar las preguntas acerca de la salida del rosarino. El presidente Josep Bartomeu, siempre presente en esas ocasiones, esta vez brilló por su ausencia. 

La entidad catalana está revolucionada, y con la presión de una hinchada que pide la cabeza de Bartomeu. Por eso se buscó poner en primer plano la incorporación de este delantero de 20 años, que viene desde Sporting Braga.

Planes ensayó la postura oficial del Barcelona FC respecto del portazo de Messi: "No contemplamos su salida. (Ronald) Koeman, el presidente y yo como secretario técnico lo que queremos es construir otro ciclo ganador alrededor del mejor jugador del mundo y de la historia", dijo. A la misma hora, en Manchester había un clima diferente, casi de esperanza en la mitad celeste de esa ciudad británica. 

"Leo ha dado mucho al Barça y es un matrimonio que se ha dado mucho y que ha dado muchas alegrías a la afición. Debemos luchar los que estamos dentro para que esto siga adelante", concluyó el directivo, apoyado en el contrato aún vigente que el club tiene para retener al argentino, y cuya cláusula de rescisión asciende a 700 millones de euros.