Eran cinco de Central y cinco de Newell's. El restante para llegar a once jugaba en Central Córdoba, algo que podía parecer una rareza. Era el 17 de abril de 1974, cuando el seleccionado argentino que se preparaba para jugar dos meses después el Mundial de Alemania enfrentó en un amistoso a un combinado rosarino.

El Trinche Carlovich era ese charrúa que se plantó entre leprosos y canallas para que no haya mayoría de ninguno de los grandes.

Esa noche el país futbolero descubrió a ese zurdo, talentoso y lento, que deleitó a todos con la camiseta número 5. Fue imparable: la tenía atada a la pelota, al extremo que los memoriosos del fútbol rosarino recuerdan que le metió "un caño de ida y vuelta", su especialidad, al 5 de la selección argentina, el "Oveja" Roberto Telch. 

Lo vieron muchos y con el correr de los años otros que no estuvieron se sumaron a contar la historia como si realmente lo hubiesen presenciado. El propio Carlovich siempre contó que no podía creer aquello, que lo del caño doble y su actuación no había sido para tanto. Pero él siempre respondía con esa humildad.

Fue una victoria contundente del combinado rosarino por 3 a 1, con "baile" según coincidió toda la prensa al día siguiente. En la cancha de Rosario Central, el equipo anfitrión formó con Biasutto, Pavoni y Mario Killer; González, Carlovich y Capurro; Robles, Aimar, Obberti, Mario Zanabria y Kempes.

Una anécdota ocurrida en el entretiempo de ese partido pinta lo dura que fue esa noche para los jugadores "albicelestes". El "Polaco" Vladislao Cap, DT de Argentina, se acercó a la dupla técnica local, integrada por Juan Carlos Montes y Carlos Timoteo Griguol, con un pedido de clemencia: "Por favor, muchachos, saquen a ese 5".

"Fue el futbolista más maravilloso que vi", dijo un entrenador que en selección muy buenos recuerdos, como José Néstor Pekerman. A tono con el "Flaco" César Luis Menotti, campeón del Mundo en 1978, quien confió que "Carlovich fue uno de esos pibes de barrio que, desde que nacen, tiene como único juguete la pelota. Era impresionante verlo".