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El verano casi no dio tregua y las altas temperaturas se hicieron insoportables para muchos. En ese contexto, la situación es realmente grave en el extremo oeste de la ciudad, puntualmente en el barrio Villa Emilia, cercano a Pérez. Los vecinos de esa zona llevan al menos ocho años de reclamos por la falta de presión en el agua y ahora, con máximas que llegaron a rozar los 40 grados, ni siquiera cuentan con el servicio. Eso sí, las boletas de Assa sí que llegan, y con cifras bien saladas.

En las últimas horas, vecinos del barrio se reunieron con la concejala del Frente Social y Popular, Celeste Lepratti, quien indicó que el problema “se repite en barrios de la ciudad sobre todo con la llegada del verano”. Pero lo que ocurre en Villa Emilia, aseguran quienes allí residen, lleva ya largos años sin una solución.

Marcela Marcelino, vecina de Las Palmeras y Saavedra, contó a Rosarioplus.com: “No tenemos agua desde el año 2011 y llegan boletas de hasta 8 mil pesos a cada vecino”. Puntualizó que más allá de algunas soluciones momentáneas que se dieron a lo largo del tiempo, realmente “nunca hubo agua” y desde noviembre no sale ni una gota de las canillas. 

“En una época nos habían puesto el caño principal conectado con Pérez, pero venía un agua que arruinó las cañerías de los domicilios. Ahora exigimos a Aguas que al menos nos manden cubas, pero el camión vino una sola  vez y no apareció nunca más”, se quejó Marcela, quien habitualmente recorre más de 20 cuadras desde su casa hasta la esquina de Rivarola y Provincias Unidas para cargar un poco de agua y llevar al hogar.

La solución, coincidieron los vecinos, nunca fue definitiva. “Siempre pusieron el servicio por partes, después lo sacaron. Vienen dos o tres veces pero no hay agua y tenemos que salir a buscar a otros barrios”, lamentaron.

El problema salta a la luz especialmente en los meses de altas temperaturas, cuando el calor agota y la paciencia se termina. “En verano no hay nada de agua, desde noviembre que no hay nada ni siquiera de madrugada”, reveló la mujer. Otra vecina del lugar, Viviana, contó que en otra época era habitual levantarse a las 5 de la mañana para cargar agua, ya que el servicio se habilitaba por dos horas, hasta las 7.

La concejala Lepratti, contó tras la reunión con los vecinos de Villa Emilia que situaciones similares se dan en otros barrios como Las Flores, Puente Gallego, Los Humitos, Mangrullo, Saladillo y Las Delicias.