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Minutos después de parirlo, una joven entregó a su bebé a una pareja que la esperaba en la puerta del Hospital Provincial, a cambio de 10 mil pesos. La mujer ocultó lo ocurrido a su pareja, quien no había podido estar durante el parto. Ella le dijo que el niño había muerto en el hospital. Poco después confesó la situación e intervino la policía y la Justicia para lograr la restitución, que finalmente se logró.

Todo comenzó el sábado 17, día en que la joven, de 23 años, dio a luz en el centro médico de Alem al 1400. Su pareja no estuvo presente porque el trabajo se lo impidió, y cuando le consultó sobre la salud del bebé, la mujer le respondió por mensajes de texto que su hijo había fallecido.

Luego de unas horas de incomunicación, la joven lo citó en un bar de Vera Mujica y Santa Fe. Al llegar, el hombre encontró a su pareja conmocionada y con un ataque sostenido de llanto. Él sospechó que la mujer no decía la verdad. Su relato tenía incongruencias y, además, un indicio de alarma: en su bolso le encontró 10.000 pesos que ella no supo explicar el origen. Entonces ambos se dirigieron al Hospital Provincial. Las autoridades le exhibieron al hombre imágenes de las videocámaras de seguridad en la que aparecía su esposa retirándose del lugar con un recién nacido y acompañada de una mujer rubia.

Al consultar sobre la identidad de la mujer que la acompañaba, la parturienta relató que la había conocido en el hospital, que se habían encontraron en varias ocasiones durante los controles prenatales y que también mantenía charlas en un bar del macrocentro. La joven narró que al retirarse del hospital se presentó esa mujer con otro sujeto, y que en un descuido se retiró con su hijo en un utilitario color gris sin dar más precisiones.

Ya con la intervención de la policía, la joven decidió aportar su número de teléfono y exhibió conversaciones de Whatsapp, en las que los policías constataron que la versión aportada por la joven madre no se correspondía con la realidad.

Por esto dieron cuenta a la Fiscalía de Flagrancia en turno, que dispuso el arresto preventivo de la mujer y se diera intervención a la Policía de Investigaciones (PDI) y que por corresponderse con un delito de competencia federal se traslade al Juzgado que corresponda. En esos momentos se presentó la jefa de la División Trata de Personas de la PDI, quien comenzó a indagar sobre el número celular. Así pudieron establecer que esa línea estaba activa en la localidad de Soldini.

La Fiscalía Federal ordenó finalmente que no se adopten medidas procesales para la joven madre, quien solo hizo una declaración testimonial. Este martes se presentó la joven nuevamente, y expuso que se comunicó telefónicamente con la mujer que tenía a su bebé, a quien le comentó que estuvo demorada en la comisaría y que la policía tenía sus datos. A partir de esto, la señora optó por reintegrarle el bebé en buen estado de salud.