La audiencia entre el sindicato de portuarios Supa y la concesionaria de Puerto Rosario, TPR, fracasó en el Ministerio de Trabajo provincial y el conflicto ahora se extiende a los muelles privados. La intervención del Ejecutivo provincial no logró acercar las partes y la operadora integrada en mayoría por Vicentin y la chilena Ultramar SA ratificó los 50 despidos y el descuento salarial de los días de huelga.

"Como había gente afuera -de la sede de Trabajo- haciendo ruido, los empresarios decidieron no quedarse en la reunión y se fueron", explicó a RosarioPlus Rubén Loza, representante de Supa. En tanto, explicó que formalizaron una denuncia penal en Fiscalía "porque a los trabajadores les estaban pagando con un plan preventivo de crisis que no estaba homologado por el Ministerio". En la misma línea, el secretario general del sindicato, César Aybar, adelantó: "Vamos a parar las nueve terminales portuarias de la región".

Los trabajadores portuarios de esta manera retomaron el bloqueo vehicular en el Acceso Sur, entre las avenidas 27 de Febrero y Ayolas, como forma de hacer visible el conflicto que sostiene la concesionaria desde agosto pasado.

Ante la dilación del enfrentamiento, el Gobierno provincial envió a un negociador a la reunión de partes que este martes sostuvieron en la sede local del Ministerio de Trabajo. 

El gobernador Omar Perotti se refirió este lunes al conflicto: "Ojalá las conversaciones encuentren el cauce para resolverlo más allá de las particularidades propias del desempeño de quién tiene hoy la concesión. El Enapro viene haciendo un seguimiento exhaustivo de cuáles son las responsabilidades que asume. un concesionario cuando toma una concesión", expresó el mandatario en un brindis de fin de año entre empresarios, y abrió suspenso en torno a los días futuros de TPR a cargo de la operación del muelle.

Los dirigentes del Supa entienden que esta posición empresaria es una maniobra de presión tendiente a forzar a la Casa Gris a habilitar una prórroga de la concesión.

Las terminales I y II del puerto están paralizadas desde la semana pasada por la protesta obrera y la intransigencia patronal. El sindicato ya propone abiertamente que el Enapro le quite la concesión a TPR por reiterados incumplimientos. 

Los trabajadores protestan porque la empresa respondió con 50 despidos a su reclamo en paritarias de recomposición salarial del 100%, y además porque dio marcha atrás en la conquista gremial de una jornada laboral de 6 horas. Ahora exige que cada uno trabaje 8 horas, so pena de continuar con el ajuste. 

"Le pedimos disculpas a la población (por el corte de tránsito en la zona del puerto) pero es la única forma de hacernos notar. El puerto está destrozado porque Vicentin no invirtió nada, los muelles están destruidos. Los concesionarios incumplen los requisitos, y así van camino a que se caiga la concesión", dijo Gustavo Duarte, del SUPA.